09/24/2018
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El teatro tiene Punto de Partida

Esta es la historia de una las salas de teatro independiente con más trayectoria de Manizales. Concebida por Gloria Nidia Giraldo y Augusto Muñoz, ha sido el punto de partida para nuevas generaciones.

Fotografías por Juan David Rivera

“Mire… la historia es larga pero sencilla a la final, nosotros soñábamos con un nuestro propio teatro, siempre hemos luchado por una sala para las artes escénicas y así llevamos 21 años”, Augusto Muñoz Sánchez.

Punto de Partida es una de las salas de teatro independiente con más trayectoria en la ciudad. Nace bajo la necesidad de Gloria Nidia Giraldo y Augusto Muñoz Sánchez, una pareja con deseos de continuar con la tradición teatral de los 70 y los 80. Ahora, los años han homenajeado el nombre de la sala de teatro, al ser el punto de partida para nuevas generaciones de las artes escénicas.

Gloria y Augusto sintieron cercanía por el teatro en sus años colegiales, tal deseo por actuar los llevó a las clases del Teatro Independiente de Chipre TICH, en ese entonces ambos tenían claro que el teatro sería parte de las vidas. Sin embargo, no fue hasta 1997 que estos sueños se encaminaron en un proyecto de vida común. Augusto estaba con maletas recién desempacadas por su viaje como actor invitado en el Teatro Libre de Bogotá, y le propuso a Gloria la idea de un teatro a la italiana -es decir aquellos teatros de escenario elevado con respecto al público, con silleteria en semicírculo, palcos, camerinos, espacio para orquesta y un largo etcétera. Si prefiere un recuerdo cinéfilo para aclarar sus dudas, puede recordar el teatro del Fantasma de la Ópera, Bastardos sin Gloria, o Moulin Rouge-.

El primer intento fue en la 26, en pleno Centro al lado de donde era la Secretaría de Cultura y Turismo, allá un amigo nos cedió el patio. Nosotros pusimos una estructura sencillita con unas sillas que nos había donado una parroquia, y estuvimos hasta que un invierno como el que vivimos nos tumbó una pared, comenta Gloria mientras toma una taza de café. Al instante Augusto complementa la historia: “Luego nos fuimos al Arenillo, en el EcoHotel Rincón del Búho. También construimos pero la guadua con la que hicimos el escenario nos salió mala, al cabo de unos meses empezó a torcerse”.

Con una casa caída y la otra torcida no todo eran malas noticias. Se habían presentado obras como Armado Hasta los Dientes y Rapsodia para un Instante como parte de investigaciones teatrales. Además, el Arenillo no era un sector muy concurrido en Manizales en los 90 y aún así Punto de Partida contaba con asistencia. Pero lo más importante: ya se tenía conformado la primera generación de semillero para la investigación teatral. Las tres siguientes sedes fueron en la Alta Suiza. Así el teatro a la italiana se fue adaptando a locales comerciales y casas de familia.

La experticia en el uso de espacios no convencionales para el teatro dio a Punto de Partida un reto este 2017: ocupar el antiguo centro de salud del barrio Minitas. La estructura asignada a Gloria y Augusto en comodato por los siguientes tres años es amplia y segmentada. Una salita modesta para los montajes clásicos, y el resto son piezas por aquí y por allá. En montajes clásicos se tienen programados monólogos como La Madre Pasota, Valentín el Velador de Almas o El Canto de la Rana. Para uso de todo el espacio se crean obras en que el espectador recorre cada escena, algunos ejemplos son Flores Amarillas: Homenaje a Gabo y Salvajes. Los dos últimos nacen en el marco de las asignaturas de la Licenciatura en Artes Escénicas en la Universidad de Caldas.

Aprender de teatro haciendo teatro, aprender viendo, equivocándose y ensayando. A esta sala han llegado grupos de estudiantes que vienen directamente con la universidad o por su propia cuenta: “Por cada casa iba recibiendo estudiantes gomosos por aprender teatro, cuando empezábamos a ensayar perfectamente nos podíamos quedar hasta las 2, 3 de la mañana y no se sentía el cansancio… Entonces yo decía ¿De quién es Punto de partida? Pues inicialmente de Gloria y yo pero detrás de nosotros hay un montón de amigos que se van haciendo en el camino, ellos también son parte de esto”, argumentó Augusto.

Cuando se despierta el placer por un arte, dejarlo atrás se hace complicado, y en la tarea de motivar nuevas generaciones para el teatro, esta compañía aporta sus esfuerzos con el Festival Intercolegiado de Teatro y  El Festival internacional de Títeres. “Con el cuento de los títeres se me llenó la casa de muñecos, mi amigo Lucas Duque me enseña pero es un arte muy grande y no me comparo con los invitados al festival, yo soy más de dramaturgia pero he podido aprender mucho”, volvió Augusto con sus recuerdos.

Sin embargo, el Intercolegiado tiene un poco más de cercanía al sentimiento, pues ellos dos iniciaron su formación en el colegio, y casi que pueden verse reflejados en todos los jóvenes que luego de engancharse al grupo de teatro de su colegio, comienzan a asistir a más obras, ya sea actuando en ellas o como asistentes.

“Uno ve a los profesores cuadrando ensayos, a los grupos de muchachos practicando y eso en realidad llena mucho, cada año vemos muy buenas obras y quedamos aterrados de tanto talento que hay. Luego se ve uno que otro muchacho en la licenciatura y es mayor la alegría”, reflexiona Gloria.

El cruce de generaciones, de pioneros con años de experiencia y jóvenes motivados por crear sus propias salas de teatro independiente ha desembocado en la ruta del teatro, un gremio de salas teatrales organizado en medio del fortalecimiento del teatro local, reconociendo que Manizales no es escénica únicamente por su Festival Internacional de Teatro, sino por los grupos locales que todo el año ofrecen sus creaciones. Así, la ruta del teatro se organiza para ofrecer temporadas de estreno, celebrar el Día Mundial del Teatro, generar presión para el apoyo al gremio por parte de las instituciones públicas y por supuesto participar dentro del Festival Internacional de Teatro de Manizales.

“Aunque debamos pelearnos la participación en la programación del festival, nos la peleamos porque creemos en el festival como una escuela, allí aprendemos y vemos propuestas de teatro a nivel mundial”, dijo Gloria.

Para no dejar morir esa sensación que viene después de una buena obra de teatro, para calentar motores antes de cualquier festival, para ver a nuestra ciudad reflejada en cada montaje de nuestras compañías teatrales, desde ALTERNATIVA le extendemos la invitación a estas salas independientes, este es nuestro punto de partida para reafirmar la identidad escénica de la montaña:

“Si usted se puede imaginar esta ciudad sin teatro, hermano qué horrible, entonces nuestra identidad van a ser los toros… meh”, sentenció Augusto.

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