11/19/2018
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Lo que nos dejó el Festival en 50 años de teatro y revolución

El Festival Internacional de Teatro de Manizales es el más viejo del continente y se sigue sosteniendo a pesar de las adversidades. En 50 años de historia han pasado por la ciudad más de 12 mil artistas… y los que faltan.


Texto por Esteban Hoyos Jaramillo
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Manizales volvió a convertirse en un centro de discusión política latinoamericana. 50 años después el teatro sigue siendo la razón perfecta para nombrar aquellos temas que en otros países y épocas fueron vedados por los políticos que ostentaban el poder de nuestra América Latina. El telón se cerró y sobre las tablas quedaron los recuerdos de 42 grupos de diferentes latitudes del mundo que expresaron desde su cotidianidad las injusticias que desangra este mundo y también los buenos vientos que soñamos tener.

Pero esta edición no fue cualquiera. La versión número 50 del FITM representa un movimiento de resistencia que se niega a morir a pesar del déficit con el que por mucho tiempo le tocó convivir, a pesar de la reducción del presupuesto y otros “a pesares” más. No obstante, Manizales volvió a ser el epicentro de las compañías más tradicionales del teatro nacional e internacional, y aquellas jóvenes agrupaciones que ya cuentan con una trayectoria de alto valor.

Aquello que comenzó como un escenario de confrontación de ideologías 50 años atrás entre estudiantes, hoy sigue conservando esa esencia de denuncia y manifiesto del escenario político. Es por eso que para esta versión el director artístico del FITM, Octavio Arbeláez, decidió reunir a las compañías que representan esa tradición del teatro latinoamericano en nuestra ciudad.

Frente a nosotros estuvieron grupos con más de 60 años de labor ininterrumpida y largos prontuarios que nos dejan sin aliento. Un caso concreto es el de la compañía El Galpón, de Montevideo (Uruguay), que llevan 69 años de vida y en la época más cruda de su país tuvieron que huir al exilio para salvarse de la dictadura que allí imperaba. En México decidieron continuar su trabajo y hoy siguen vivos para relatar aquellas épocas que nos cambiaron la vida.

“Algo muy emotivo para nosotros es que ya estamos todos en la misma escena, sentándonos en las mismas mesas cuando hace muchos años la pugnacidad de las diferentes tendencias en los gobiernos hacían que ni nos miráramos a los ojos. Nos repelíamos y ahora estamos todos juntos y nos respetamos mucho”, describió con alegría Octavio, quien también recordó que el FITM fue objeto de censura en el gobierno de Turbay Ayala en la década del 70, pero afortunadamente regresó.

Él y su equipo de trabajo no solamente se sintieron satisfechos por el trabajo, sino también por la acogida de la ciudad, pues la mayoría de las salas estuvieron llenas. “Y esto no es poca cosa en los tiempos que corren. La gente se queja porque no hay público para teatro, de hecho, vimos varios tuits de colegas que decían ‘¿No hay público pa´ teatro?’ Y mostraban las largas filas para entrar al teatro, aún con la lluvia”.

Con lluvia o sin lluvia, sol y sombra, marchas y tráfico, Manizales fue el hogar de 11 países invitados: España, Portugal, México, Venezuela, Chile, Colombia, Uruguay, Argentina, Ecuador, Perú y Francia; 302 artistas, 42 compañías y 108 funciones.

¿Por qué el FITM cambió de septiembre a octubre este año?

Carlos Ianni, director del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral -Celcit-, de Argentina, con el respaldo de varias organizaciones latinoamericanas, declararon el 8 de octubre como el Día del Teatro Latinoamericano porque ese día, un martes de 1968, nació el festival de teatro más antiguo de América: el nuestro. De hecho, fue él mismo quien nos contó este dato, pues fue invitado de honor junto al dramaturgo Aristides Vargas.

Este hecho tomó mayor relevancia el miércoles 10 de octubre cuando los estudiantes, profesores y otros gremios se juntaron para marchar en varias ciudades del país por el delicado estado de la educación superior y el déficit de las universidades públicas, entre otras razones, un hecho que le recuerda a la ciudadanía que en ese ambiente de juventud y revolución nació el FITM hace 50 años atrás. Incluso se declararon a favor de la marcha en sus redes sociales.

¿De dónde salen las puestas en escena de las obras? ¿cada compañía las trae en su vuelo?

El activo más importante que tiene el FITM es el equipo de trabajo, así lo define Catalina Botero, directora ejecutiva del festival. Durante todo el año 5 personas se encuentran preparando cada versión, pero 2 meses antes el grupo se nutre hasta llegar a aproximadamente 130 personas que en esta ocasión nos llenaron de teatro.

Durante ese transcurso de tiempo un equipo profesional recibió los planos de cada una de las compañías y, con el tiempo en su contra, se dispusieron a ensamblar milimétricamente las puestas en escena, tal como fueron encomendadas. La única obra que fue importada en su totalidad para esta versión, por la infraestructura, fue la de Transe Express, la compañía francesa que cantó ópera en la Plaza Bolívar el viernes y sábado.

Con esta versión sumada el festival ha logrado traer a Manizales más de 12 mil artistas escénicos provenientes de gran parte de las regiones de Colombia y 60 países. Así culminaron estos primeros 50 años y la historia apenas comienza. Por ahora, el telón se ha cerrado.

Encuentre todo sobre nuestro cubrimiento del #FITM50 aquí:

http://alternativa.com.co/festival-internacional-de-teatro-manizales

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