11/19/2018
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Encuentro de la Palabra: Un tejido de tradición e innovación

Durante cuatro días, diversas expresiones artísticas inundaron las calles, plazas, teatros y hasta iglesias de Riosucio. La versión número 34 del Encuentro exaltó el poder de la reconciliación y el emprendimiento.


Texto por Diana Castro

Fotografías por Andrés C. Valencia

El Encuentro de la Palabra nació para resaltar las letras riosuceñas. Con los años comenzó a reunir todo el crisol de artes del municipio en un solo evento. Las crónicas de 1983  resaltan las conversaciones bohemias de sus fundadores, pero los lugareños prefieren enfocarse en un dato importante de la historia: fue una cantina de la plaza ‘La candelaria’ el primer testigo de tan noble iniciativa. Es que no podría haber sido de otra manera, la palabra -corazón del evento- ha sabido colarse por todas las rendijas de la cotidianidad carnavalera que sucede a la sombra del cerro del Ingrumá.

Aún con 34 versiones realizadas, encontrarse a través de la palabra continúa siendo una ardua labor. Tal como advertía el poeta e investigador Arcesio Zapata Vinasco en sus Épicas de Guarapería, la creatividad que nace en este territorio caldense es inagotable, transversal al tiempo y a las clases sociales. Así, lo que en principio fue una tertulia en torno a la riosuceñidad, ahora es una excusa para debatir, compartir, escuchar, reflexionar, declamar, cantar, bailar e imaginar.

Los actos centrales del encuentro fueron la Noche de la Poesía y el recibimiento a la Ruta Turística por Caldas de la Corporación para el Desarrollo de Caldas, a cargo de la compañía Danzas del Ingrumá, dirigida por el investigador Julián Bueno.

En ambas ocasiones, la contemplación se apoderó de los espectadores para estar atentos a cada detalle de las presentaciones artísticas. La velada nocturna estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica de CaldasEl Indio Rómulo, poeta costumbrista Boyacense, y el joven Juan Camilo Botero, poeta del corregimiento Bonafont que debutó por primera vez con su trabajo.

“Pienso que la poesía es un campo muy abierto para decir mucho sobre qué es ser joven, también leer poesía antigua que es muy bonita…esos poetas también sintieron la rabia, el amor, el cariño que yo he sentido”, reflexionó Juan Camilo, de 16 años.

Juan Felipe Vanegas Marín, presidente de la Corporación Encuentro de la Palabra resaltó esta versión, enfocada a las necesidades del sector cultural: “Este año agregamos actividades de tecnología, diseño, gastronomía y emprendimiento porque vimos que la dinámica de Riosucio y el mundo está volcando la mirada a estas tendencias”

Conferencias como “La sátira en tiempos de posverdad” a cargo de Actualidad Panamericana, y “Hablan los millennials” de la Universidad de Caldas, fueron momentos para debatir el rol de creadores y consumidores de la palabra digital.

Asistentes de todas las edades mostraron interés por evitar la desinformación en sus publicaciones y por hacer denuncias públicas a través de redes sociales. En ambos espacios las jornadas de preguntas al público permitieron enriquecer la conversación con dudas como ¿por qué leer noticias no es un hábito? ¿Qué tan rápido nos pasa la indignación por un titular? ¿Prefiero eliminar un contacto antes que debatir una idea?

Algunos asistentes del evento reconocieron el poder de sus palabras hace años, con ellas construyeron una especie de refugio para todo aquel que quisiera ver la realidad tras la mirada de un poeta, Cruz Ociel Gartner Restrepo, profesor y matachín emérito recibió un homenaje a su vida y obra en la literatura Carnavalesca. 

Dentro de sus trabajos existen alrededor de 160 decretos, 200 cuadrillas y otros cientos de poemas. Al mirar la montaña de hojas que hay en su estudio, Ociel puede atreverse a decir que si Barranquilla es puerta de oro y París es la ciudad luz, Riosucio es insignia de literatura Sui Géneris y capital mundial del carnaval. No obstante, con la humildad que traen los años, al recibir su reconocimiento público aceptó:

“Hay cosas en la vida que sobrepasan toda expresión dicha, por ejemplo, ahora mismo la fraternidad que siento me obliga a hacer silencio y a sentirme más humano”.

Para Gilberto, más conocido como “Beto”, fundador de la barra de Los 30, el cambio es el estado natural de la vida. Él ha estado por tres décadas apoyando el Encuentro de la Palabra tras bambalinas, su trabajo y su personalidad ya son un referente en el municipio. Este año Beto vio su rostro y el de sus amigos en la exposición fotográfica “Entre Guaduas: Retratos de quizás una última corraleja” hecha por Jorge Londoño.

“Esto hace unos años no se podía ver, ni me lo imaginaba, bacano que lo muestren a uno, vea por ejemplo ese man de la foto no es de aquí, pero lo adoptamos en la barra, siempre va con nosotros a la corraleja… pa mi esas fotos tienen mil historias”.

Otra instalación artística para repensar nuestra cercanía con las clases populares de Caldas fue “Abandono y soledad” Réplica de una casa hecha en bahareque por David Pérez y Carlos Delgado. Por allí también paseaban los curiosos mirando a detalle el piso de tierra, el machete oxidado y las veladoras ofrendadas a la imagen del mesías.

“Es momento de tejer” fue la frase que acompañó a Riosucio del 16 al 19 de agosto. Con ella se incentivó el diálogo entre opuestos. Toda la creatividad aquí reunida es el punto de partida para un tejido aún incompleto: desarmar la palabra, sonreír ante la diferencia, reconciliarnos.

Con versos, desfiles
Decretos carnavalero
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