10/23/2018
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De los libros como objetos consumibles

 ¿Cuántos libros se compran en su casa al mes? ¿en el semestre? ¿al año?


Opinión por: Misael Peralta*

Las últimas cifras conocidas de la Cámara Colombiana del Libro revelan que en el país se venden al año 39 millones de libros. Allí se incluyen los textos escolares y académicos que muchos estudiantes compran por indicación u obligación. Aclaro esto porque me interesa hablar de la compra de libros desde la perspectiva del deseo o del interés (que perfectamente pueden darse en el caso de los textos escolares, pero no necesariamente).

El libro impulsa una industria que trabaja alrededor de la educación, la cultura y la creación. Representa, como objeto, un compromiso vital con personas y entidades que se la juegan día a día, en contra de las circunstancias y las tendencias, por la imaginación y el conocimiento.

Un mercado que en Colombia no deja de ser quijotesco y a veces complejo. Casi ningún escritor puede vivir solamente de escribir y las editoriales diversifican sus servicios para buscar llegar a más públicos. En algunos casos, las más grandes afectan decididamente a las librerías y rebajan márgenes de ganancia. A veces desaparecen o se fusionan. Ven incluso, algunas, con cierto desdén, la participación en ciertas ferias, como la del libro en Manizales.

Que terminó el domingo en el Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona, y en la que se reportaron 18 mil visitantes y un total de 7 mil libros vendidos. Algunos tuvieron que vender muy bien. En el caso de uno de los stands me contaron que vendieron la mitad de lo vendido el año pasado. Y en el de alguna editorial importante me contaron que llegaron con 1.500 ejemplares y que vendieron 200, aproximadamente. Esta última llegó a Manizales con una oferta menor y mucho menos diversa y actual que la de otros años. Comentan que las editoriales “grandes” no ven un mercado importante en Manizales.

Habrá que intentar entonces quitarles esa imagen. Y seguir comprando libros de manera usual, incluirlos en los presupuestos mensuales y encontrarles lugares interesantes para lucirse en nuestras casas. Esa es la única forma de demostrar que nos preocupan “la memoria y la imaginación”, extensiones que reconoce Borges en esos objetos de páginas agrupadas.

Las librerías de nuestra ciudad son espacios que dinamizan ese mercado y sostienen la vigencia de nuestras búsquedas individuales. Lo hacen todo el año, seis días a la semana (a veces más), fungiendo como mediadores, consejeros y ofertadores permanentes. Ubican al lector y posicionan esas editoriales que desde la resistencia se comprometen con algo más que la venta.

En esa resistencia, es clave ubicar esos nodos independientes que permiten reconocer miradas distintas. Quisiera, en ese sentido, recomendar algunas editoriales para motivar los planes de compra de los próximos meses, que se destacan en el mercado del libro.

5 editoriales alternativas

La editorial Sexto Piso, nacida en México y con una importante presencia en España se ha decidido por los libros contemporáneos de autores por fuera del canon, literarios, filosóficos, reflexivos e incluso ilustrados. También han publicado obras a veces desconocidas de autores clásicos. Impedimenta, editorial dedicada a la literatura clásica y moderna se preocupa por entregar bellas ediciones, cuidadas y depuradas, que como objetos seducirán y atraparán a cualquier lector. Eterna cadenciaes una editorial y librería argentina que publica narrativa, ensayo y crónica de autores de su país y extranjeros. Las tres están en el mismo párrafo porque son eficientemente distribuidas por Siglo del Hombre.

Angosta, el proyecto editorial liderado por el escritor Héctor Abad Faciolince, se posiciona fuertemente en el mercado independiente, gracias a que se fija en el texto más que en el nombre: promueve una selección potente de creaciones y reflexiones, sin importar si el autor es reconocido o no.

Rey NaranjoEditores es sin lugar a dudas la casa editorial independiente que más posicionamiento ha logrado en el país y en la que hay’ que reconocer una gesta valiosa para la cultura y la literatura circundante. En la Feria del Libro de Manizales presentaron la novela Los dormidos y los muertosdel escritor y anestesiólogo caldense, ya memorable, Gustavo López Ramírez, que seguirá dándonos motivos para leerlo: ya nos lo demostró con su anterior libro de cuentos: De cómo Johny el leproso se anticipó a la muerte.

Hasta aquí las recomendaciones, que vale la pena revisar si queremos explorar una literatura distinta, al margen de los emporios que descuidan a veces lo esencial del libro: su posibilidad de transformar el tiempo y el espacio en un desborde infinito de sentido.

Nota al pie:fue triste ver la exhibición de libros de la Feria del Libro en un espacio tan poco propicio. Ni lo estético, ni el polvo ni la ubicación (el sótano del edificio de Salmona) permitían que se lucieran como debían. Siento que el llamado a ser el protagonista ─el libro- se quedó en la periferia frente a las conversaciones y demás actividades que nutrieron la programación.

 

*Docente apasionado en la Universidad de Manizales. Hablo sobre libros en el Banco de la República todos los miércoles a las 2:30 p.m. Converso en UM Radio de lunes a viernes, a las 7 am, en El Matutino. Trabajo con los medios y las comunicaciones del Festival Grita, que este año será el 13 y 14 de octubre. Voy al Estadio y mi pasión por el Once Caldas me transforma. Soy papá, esposo, criticón y peatón.

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