03/22/2019
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Kannab: el primer consultorio médico de Marihuana en Colombia.

Kanab es el nombre dado a la Marihuana por los antiguos babilonios. Actualmente, el consultorio con el mismo nombre reinventa la sabiduría ancestral al servicio de las ciencias de la salud.


Texto por: Diana Castro Roa

Fotografías por: Ana Fajardo.

Los pacientes de Nataly Bolaños Terán tienen vidas dispares y una característica en común: el dolor. Son personas desde los 18 hasta los 90 años y sus cuerpos se han adaptado a padecer una enfermedad sin cura, de manera que la anestesia otorga un alivio momentáneo que finaliza apenas el organismo asimila los sedantes y se vuelve inmune.  

Otros pacientes de Kannab prefieren dirigirse al consultorio. Juan, estudiante de derecho asiste mensualmente al control de sus migrañas y ataques de ansiedad, fruto de una vida agitada, falta de sueño y muchas tazas de café al día. En ambos casos el dolor es una alerta, una señal de emergencia que el organismo emite para decir que algo no anda bien.

Desde 2016 hasta hoy el consultorio ha tenido más de 600 pacientes entre paliativos y curables. En el lugar casi ni hay pastillas, es un espacio cómodo en donde rara vez se ve una aspirina. El único medicamento proporcionado es una solución espesa de aceite de marihuana. Abres la boca, levantas la lengua y derramas algunas gotas.

“Nuestros aceites no se pueden comparar digamos con las pastas, porque las pastas solo tienen una sola concentración para todo el que se lo tome, en cambio los aceites varían la concentración de THC según las necesidades de cada paciente, lo mismo pasa con la dosis, depende del peso, edad, estado de salud”, comenta Estefanía Gómez, bióloga e integrante del equipo de trabajo.

Socios Kannabicos

Estefanía se interesó por los usos medicinales del cannabis cuando su abuela enfermó, ella tenía conocimientos básicos en los remedios, pero no era fácil encontrar materia prima. No era como si no se consiguiera marihuana en Manizales, había oferta, pero al ser un producto en la sombra de la ilegalidad, no tiene un mercado que regula la calidad estandarizada de los cultivos. Fácilmente en un porro se puede encontrar fungicidas, metales pesados o modificaciones a la semilla que resultan nocivas para la salud.

En este punto de la historia aparece Juan Mosquera, socio de Kannab y activista del Movimiento Cannabico Colombiano. Juan conectó a Estefanía con una comunidad productora de cannabis que más tarde distribuiría al consultorio. La última integrante de la sociedad es Natali Bolaños Terán, médica con experiencia en tratamientos paliativos y curiosidad para la medicina alternativa.

Sembrar Con-ciencia

Para cuando se abrió la planta física, el equipo ya había sembrado conciencia en muchos pacientes, quienes a su vez habían dado testimonio a otros más.

“Para 2016 ya estaba como reglamentada toda la parte legal de uso medicinal así que yo comencé fue regalando muestras a los pacientes que ya estaban con mucho dolor y pues buscaban soluciones” Nataly Bolaños, Médica.

Consulte la normativa para el cannabis medicinal en Colombia aquí

Así como la marihuana recreativa tiene variedades como punto rojo, corinto o mango biche, el cannabis medicinal trabaja con dos subespecies: sativa e índica. Las investigaciones de Kannab han permitido identificar dosificaciones exactas para cuadros clínicos específicos, es decir, los tratamientos tienen mayor efectividad por que ya se sabe la combinación perfecta entre cogollos. Este  trabajo fue reconocido por el Congreso de cannabis medicinal en noviembre de 2018 como un precedente para el gremio, no obstante,

“A veces es más fácil llegar  a los pacientes que incluso al gremio médico, como a nosotros (estudiantes de medicina) desde un principio nos enseñan con una academia muy rígida muy cuadriculada, entonces es muy difícil abrir ese chip. Además no nos enseñan este tipo de medicina orgánica en la academia y eso genera temor de no hacer un manejo correcto.” comenta Natali.

El mito más común sobre la marihuana medicinal es confundir sus efectos con los de un bong. El uso recreativo es el caso más común del efecto del THC en el cuerpo humano, pero no es el único, así que antes de recetar cualquier dosis, el paciente recibe una clase de biología cannabinoide para despejar dudas.

Maria Matilde tiene 20 años menos que un siglo, fue enfermera por más de 40 años y es paciente de Kannab desde 2018. Sus manos que antes aplicaban inyecciones y aliviaban al enfermo ahora parecen dos garfios de pirata, la vejez le achacó artritis reumatoidea y esófago de barrett, dolencias que le dificultan movilizarse y comer. Tantos años de medicina tradicional dejaron una enseñanza ilegible en las arrugas de su frente: las batallas contra la enfermedad no solo se ganan o se pierden, también se aprende a convivir con ello.

No obstante, la comunidad cannábica está formada por todos los consumidores de la planta, sin importar si el objetivo sea curarse o reír. Los consumidores recreativos, por ejemplo, pueden apoyar inconscientemente cadenas de violencia y narcotráfico en su afán por comprar.

Una solución para arrancar el problema desde lo local es el autocultivo. Kannab ha decidido extender la pedagogía a través de escuelas agroecológicas de cannabis, en las que se aprende a cultivar, monitorear y aprovechar la planta de manera artesanal, todo esto dentro de los parámetros legales de las huertas caseras.

Desenterrar Sabiduría

Se consume marihuana antes de Cristo, el ritual del cannabis nació antes que la imprenta. Sea por recreación, espiritualidad o medicina, la relación humanidad-marihuana se ha construido hasta hoy. Pacientes de Kannab entre los 70 y 90 años han reconocido el uso empírico de la planta como una de las terapias “escondidas” que tenían para sus achaques.

La planta se masca para el dolor de muelas, se deja en alcohol y se aplica en las articulaciones, se prepara en infusión para calmar taquicardias. Son secretos a voces que si bien han permanecido en la memoria colectiva, se han tenido que enfrentar a políticas que  penalizan cualquier tipo de manipulación de la planta. Las iniciativas como Kannab o emprendimientos que aprovechan el aceite María Juana se enfrentan a una historia reciente de prohibicionismo e ilegalidad.

“Es muy importante resaltar que no fue hasta 2017 cuando ya se regula el marco normativo para la cannabis medicinal que nosotros pudimos comenzar a funcionar legalmente constituidos, la ley ha cambiado y nosotros nos vamos mimetizando en ella … por ejemplo hay muchas zonas con cultivos de marihuana por todo Colombia pero solo hay una empresa que tiene todo en regla para distribuir”,  comenta Estefanía Sanchez.

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3 COMENTARIOS
  • Angela maría Garcia / 14 Febrero, 2019

    hola, me pueden decir el lugar y la dirección de esta clínica

  • Esteban / 21 Febrero, 2019

    Tremendo artículo. Diana como siempre luciéndose en sus escritos.

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