Se realizó la primera edición del  Festival Itinerarte  en el municipio de Rioscucio, Caldas,  el  cual benefició a los jóvenes de las comunidades indígenas de San Lorenzo, Escopetera y Pirza, Nuestra Señora de la Candelaria de la Montaña y Cañamomo Loma Prieta, los cuales se desarrollaron en las comunidades de Las Estancias, Bonafont, Portachuelo y Sanjerónimo.


Texto por: Cesar Giraldo

Contó con la participación de ocho artistas  de la región,  que durante la semana del 15 al 20 de diciembre de 2014 dictaron  cursos de modelado en barro, tradición oral, fotografía, cine, acrobacia aérea, danza, malabarismo, títeres, y muralismo.

El objetivo del festival es llevar el arte a las comunidades lejanas del casco urbano del municipio de Riosucio, es por ello que nace la Escuela de Artes Itinerante a comunidades lejanas, con el propósito de sembrar una semilla que germine en una acto creativo  entre los  niños y jóvenes de esta poblaciones y así trabajar por el fortalecimiento de la memoria histórica de la región.

La coordinadora general del festival, Carolina del Valle Henao, manifestó:

“El objetivo es llevar el festival de las artes a otros lugares del país, porque nuestro interés es llegar a la comunidad, no solo a la del municipio, sino al país”.

El proceso de selección de los talleristas se realizo a partir del trabajo artístico que cada uno de ellos desarrolla. “Ya conocíamos las obras de cada  uno de los  artistas, pero lo que más nos  interesaba  era el trabajo con niños y jóvenes  en condición de derecho vulnerado”, afirmó Carolina del Valle Henao, organizadora del evento. Los encargados de cada taller debieron presentar una propuesta pedagógica, la cual implementaría en la rotación que se realizaba por cada una  de las comunidades indígenas.

La trapecista Pamela Castaño Restrepo expresó:

“Cada sitio que visité fue una experiencia diferente, Yo quise traer ánimo y espíritu a cada de los niños en el taller. Me enamoré de Riosucio y su gente”.

Las muestras culturales que componen el evento, se seleccionaron teniendo en cuenta las necesidades de la comunidad. Rescatar las tradiciones  y  enseñar a los jóvenes que pueden hacer buen uso del tiempo libre,es una razón por la que actividades como el modelado en barro hicieron parte de las actividades, ya que  la gran parte de la población del municipio es indígena y esta tradición se está perdiendo.

Carolina del Valle concluye:

“Antes habían cuarenta familias alfareras, ahora solo queda una, es por ello que llevamos al barro a los jóvenes para que sean ellos lo que recuperen esta tradición”.

La tradición oral juega un papel indispensable en el rescate del mito y la leyenda, como lo explica Henao:

“Hay que llevar a los niños a la lectura, para que estos generen una interpretación de los textos de una manera jocosa”.

La fotografía, el cine, los títeres, la danza y  el muralismo son espacios en donde  los jóvenes adquieren las herramientas necesarias que permiten continuar con las tradiciones de un pueblo que cada día trabaja para fortalecer sus costumbres. El festival llegó a más de trescientos niños y jóvenes del las comunidades indígenas y del casco urbano de Riosucio que asistieron durante una semana a las diversas actividades.

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