Preparen sus aplausos, practiquen sus sonrisas, lancen sus clavas de colores y embárquense en lo que fue la cuarta versión del Festival de Circo El Globo.

El Globo se dio a conocer hace cuatro años en la ciudad, y a medida que pasan sus versiones, este aerostato crece más y más. La tela con la que se crea la componen todos los y las artistas que transitan por las calles con sus actos y espectáculos. El ensamblaje de los husillos que dan forma al globo son todas las personas que trabajan en el festival como La Burbuja producciones (organizadores), patrocinadores y compañías que lo apoyan. El barniz es su estética colorida y payaseada que le da el toque final, y el gas que lo eleva son todos los aplausos y risas que soplan y soplan para que se mantenga en el aire.

Para esta versión El Globo creció considerablemente, según Lino Cardona, productor del festival, aumentaron los escenarios y hubo más presentaciones en teatros que el año pasado no habían cubierto como el Teatro El Escondite, Punto de Partida Casa Retazos. Además, este año le apostaron a las correccionales de menores de mujeres y hombres para que estos pudieran conocer y vivir la magia de las artes circenses.

Ahora están patrocinados por el Ministerio de Cultura, lo que supone un mayor crecimiento por el apoyo económico. Lino cuenta que «el circo no ha sido muy bien visto por muchos años debido a su estética y su práctica en semáforos, eso hace que el festival sea un poco riguroso para buscar una estética dentro del circo, pues que sea de calle no significa que sea pasajero». Por eso las compañías que se presentaron este año fueron invitadas y no se realizó una convocatoria.

Los artistas que llevan el circo en la sangre…

Los payasos, payasas, malabaristas, acróbatas, magos e ilusionistas son un elemento primordial en esta feria. Las narices rojas, clavas fluorescentes y cartas de Manizales las llevaron compañías como Duo Air, Acantaros Danza, el ilusionista Erik Vallejo, Los Habitantes del Carro y Casa Retazos. Así mismo, la presentación musical del grupo Saber Natural supo encantar a todos en la inauguración del festival el miércoles en el Parque Ernesto Gutiérrez entre la niebla y la personificación de seres míticos.

La dosis de risas, ocurrencias, trucos y fuego estuvo a cargo de Wayac Circo, colectivo bogotano que presentó en tres ocasiones su número Salva Rutinas, acto de acrobacias que despertó cientos de “¡Ay!” entre truco y truco. Desde Neiva Luky Mimo – Mimo-Clown Teatro con Acción Mimo¸ desde Bucaramanga Mundo Clown Willy con El Patio de mi casa, en el que este payaso a partir del mundo de un niño dio una reflexión sobre la infancia y la constancia para lograr hacer los sueños realidad.

La Asociación circo mágico Colombia, desde Bogotá, presentó Soñarte. Desde Pasto, el Colectivo escénico teatro transeúnte mostró su número Función para una muerte feliz en la Media Torta de Chipre y en Salamina, junto al Colectivo Asalto Cultural, a propósito de los 192 años del municipio.

Esta versión contó con gran participación internacional, en el Teatro El Escondite, la agrupación española Patricia Pardo presentó Culo de Kombate, una obra dirigida especialmente al público adulto. Como representación de Brasil estuvieron Los Circo Los, proporcionando carcajadas con su acto Versao Brasileira. Por México, la compañía Claunódromo deslumbró con dos actos muy distintos entre sí. Llévame es un número al aire libre en el que un peculiar viajero llevaba un monociclo-casa rodante que parecía una versión miniatura de El Castillo Ambulante de Hayao Miyazaki, y Neófito, una creación menos literal presentada en Chicos del Jardín.

Jorge Castillo Narváez, integrante del Colectivo Asalto Cultural de Buga, comenta que “el festival cada año va mejorando y la organización se va fortaleciendo puesto que traer artistas internacionales que le dejan algo bonito a la ciudad es lo que nutre al festival”. Resalta que cada año el Circo El Globo se eleva mucho más.

El público que eleva El Globo…

Los diferentes espacios que sirvieron de escenario para la cuarta versión del festival suponen públicos muy distintos. Las personas que asisten a las presentaciones en el Hall de la Universidad de Caldas son muy diferentes a las del sector de la Plaza Alfonso López, el Parque de la Mujer, la Media Torta de Chipre y el Ecoparque Los Yarumos. Esto sin mencionar los lugares privados como la correccional y la Comunidad Terapéutica Semillas de Amor.

Sin embargo, los artistas perciben el público manizaleño como un público receptivo y participativo, y quienes han estado en varias ediciones del festival concuerdan en que cada año sube el nivel del público.

Manuel Arias García, integrante de Claunódromo de México, cuenta que poco a poco el público tiene más puntos de vista con los temas artísticos dado que aquí en la ciudad hay mucho movimiento cultural. También revela que “La gente de Manizales empieza a tener una visión más crítica porque ve más propuestas artísticas, entonces entiende si una propuesta tiene cierta calidad o propone cosas buenas”. Mireya Guzmán, integrante de la misma agrupación, dice que, a comparación del público mexicano, el público manizaleño es un tanto más analítico y es muy caluroso.

Rodrigo Mallet, del grupo brasileño Los Circo Los, dice: “Creo que los chicos de La Burbuja están creando un público que también participa, que conoce el circo”. Vitor Poltronieri, de la misma compañía, percibió que al público le gusta mucho el circo, ya que llega temprano al lugar y no sale sino hasta el final.

 

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