Hablamos con Manolo Cruz, director, protagonista, escritor y productor de ‘La Ciénaga, entre el mar y la tierra’, película que, sin haberse estrenado en salas comerciales, ha logrado acumular más de 17 premios internacionales. Entrevista. 

Texto por Juliana Villanueva Bedoya

Fotografías por Lania Lex

El actor y director colombiano de cine Manolo Cruz nos habló de su ópera prima “La Ciénaga, entre el mar y la tierra”, la cual fue elegida para inaugurar en el Teatro Los Fundadores la 8va Feria de Cine Internacional de Manizales (FICMA). Comentó además de sus premios y de las polémicas de este filme que ha causado sensación a lo largo y ancho del mundo por su temática diferencial y su calidad actoral.

Manolo Cruz durante la charla que se dio después de la proyección de su película como acto inaugural del FICMA.

¿Cómo fue el proceso de realización de la película “La Ciénaga, entre el mar y la tierra?

MC: Esta película realmente surgió como un cortometraje en el 2012. Sin embargo, todo cambió gracias al consejo de actores tan talentosos como Vicky Hernández y Jorge Cao que me dijeron: “Manolo, ¿por qué no te lanzas a un largo que la historia vale la pena?”. Decidí en el 2014, después de una situación muy fuerte que tuve económicamente, jugármela toda porque sabía que lo único que no tenía en ese momento era dinero. pero tenía una historia que se alejaba de la reiterada temática de droga, de violencia, de guerra que hemos contado a nivel mundial y que realmente en este momento que está pasando el país es el instante perfecto para contar cosas buenas, contar lo bonito que tenemos los colombianos.

Esa es La Ciénaga, la historia de un hombre que tiene una enfermedad muscular, que no controla su cuerpo y está tendido en una cama desde los seis años, pero que vive con su mamá, que es el personaje que interpreta Vicky Hernández magistralmente, y es eso, es cómo pueden vivir una aventura en esta desventura que la vida les plantea.

Usted además de ser director y escritor fue el protagonista. ¿Cómo fue esta experiencia?

MC: Fui en realidad, escritor, productor, protagonista y director general. Ha sido toda una odisea, pero menos mal tuve el apoyo de gente muy talentosa durante los 23 días de rodaje, y tuve además un co-director que estuvo pendiente que lo que saliera en las imágenes fuera lo que yo tenía en mi visión, y bueno rodeado de talento todo tiene que salir bien.

Un reto fue lanzarme a hacerla sin un peso, porque es una película no con bajo presupuesto sino sin presupuesto, creo que eso fue hasta irresponsable pero siempre digo que cuando le quitamos el poder al dinero y se lo ponemos al amor y al talento de las personas que hacen por amor este arte se pueden lograr historias como esta, así que nada, la cosa fue echar para adelante, golpear las puertas y que se fueran abriendo.

Manolo, ¿qué tal fue la experiencia de hacer el papel de una persona con problemas de movilidad como Alberto, el protagonista?

MC: Al principio, cuando comencé a hacer el trabajo de campo para el personaje, iba a la clínica simplemente a calcar a estas personas en su fisionomía. Yo iba con esa intención, pero la experiencia de poderme encontrar con personas llenas de vida, donde ni su postura, ni su rigurosidad, ni su discapacidad eran importantes ahí. Se comenzó a convertir más importante la persona que estaba ahí y también intenté hacerlo con todo el respeto por ellos, por sus familias y por todas las personas que rodean este tipo de discapacidades en donde lo único que quería mostrar al final era esa personita que realmente vive ahí dentro.

En un festival en Rumania se acercó una persona con una situación de discapacidad y me dijo: “Manolo, gracias por darnos una voz, porque las personas cuando nos ven creen que estamos muertos y lo único que estamos es en una situación que no nos permite vivir a plenitud con nuestra movilidad, pero estamos llenos de vida, llenos de sueños, llenos de amor y llenos de anhelos, así que gracias por mostrar esta película”. Y cuando empiezan a suceder cosas como estas uno siente que está hecha la misión.

Manolo Cruz interpretando a Alberto, protagonista de la película.

Es una película que ha ganado múltiples premios, hablamos de unos 17, además se piensa como película nominada a un Óscar…

MC: Hasta el momento no se comienzan a ver los frutos, los frutos se ven realmente cuando se estrena en el teatro y se comienza a recaudar, espero que se recaude lo suficiente para podernos pagar, porque como te digo, se hizo sin plata y no se le ha pagado a nadie.

Somos gente unida por amor a la película, cuando empezamos a ganar los premios con la película fue muy hermoso por la reacción del público, que para mí es lo más importante, más que la visión de un jurado, me interesa más la visión de la gente, y cuando ganó los premios en el Festival de Cine Independiente más importante del mundo que es el Sundance Film Festival, ganamos Premio a Mejor Película, Premio del Público, ganamos Mejor Actriz, Mejor Actor. Estos son los premios más importantes que ha ganado el país a nivel de actuación en cine.

Todos estos premios la convirtieron en una película, tal vez, entre las diez más importantes del año pasado y creo que lo que ha hecho esto es poner la cinematografía colombiana a un nivel muy alto y eso nos exige responsabilidad también, porque creo que tenemos que seguir con eso, estamos en el ojo del huracán en este momento, y si logramos seguir contando historias que conecten con un público, creo que tenemos asegurado que esto se vuelva cada vez más industria.

Colombia es un país que al parecer aún no le da mucha cabida al cine independiente y de cierta manera excluye el cine propio…

Sí, de todas formas es un riesgo en Colombia y en cualquier lugar del mundo. En Colombia hay una forma de hacerlo y es contando con los estímulos que da el Estado, pero pues esto es un recorrido largo, mínimo son cinco años y si te ganas todos los premios cada año, entonces creo que el arte, el cine y todo lo que tenga que ver con estas muestras culturales son una aventura y hay que vivirla así, como una aventura.

Hay que arriesgarse en primer lugar, no nos podemos quedar pensando en qué tanto nos da nuestro bolsillo, o nuestro tiempo o lo que sabemos hacer, sino más bien arriesgarnos a contar cosas, al final de cuentas, la película se va a defender sola en frente del público, es complicado, no es fácil, pero debemos soñar, soñar muy lejos para poder llegar muy lejos.

La película está atravesando problemas legales en medio, ¿en qué va este lío jurídico?

No, realmente lo único que te puedo decir de esto es que Mago Films, la productora de la película, nunca ha no reconocido los derechos, ni los créditos de las personas que han trabajado ahí, en específico el crédito de director que es con lo que hay una campaña mediática muy fuerte y muy triste también. Mago Films tomó las precauciones que tiene que tomar cualquier productora y en este momento hay unos problemas jurídicos que están avanzando y que por supuesto al final solamente la justicia podrá demostrar cuál es la verdad, pero en esto no nos debemos concentrar, realmente lo que debemos pensar es que hay una película que realmente está hecha con amor y habla del amor.