Un grupo de jóvenes de Manizales  se une para gestionar  un espacio para practicar  stunt y promover su actividad  como una alternativa deportiva que no se asocie con la ilegalidad.


 

Texto por: César Giraldo

Fotos por: Juan Camilo Betancourt

Desde hace algunos años un grupo de jóvenes apasionados por las motos se reúnen en los planchones del barrio  Bosques del Norte para exhibir su talento a la hora de realizar sus trucos sobre las dos ruedas. Los jóvenes practican stunt,  un deporte que se puede realizar en un espacio reducido, como en una  cancha de microfútbol  o  una plazoleta, en donde los pilotos realizan acrobacias como ‘wheelie’ que consiste en levantar la rueda delantera mientras la moto avanza, o el ‘endo’ acrobacia en donde se desplaza únicamente  con la llanta delantera.

Para poder practicar stunt el grupo de pilotos encontró en los planchones de Bosques del Norte, un espacio en donde entrenar sin preocuparse del continuo asedio de la policía. “Este espacio lo gestionó otro grupo y me pareció algo muy productivo, porque si no fuera por este lugar no habríamos podido practicar”, comentó Jaime Jaramillo, conocido entre sus amigos como ‘Harry’ y quien es uno de los integrantes del grupo que impulsa la iniciativa de gestionar un espacio para la práctica de  este deporte.

El grupo de pilotos se denomina No limit fun Manizales (NLF, por sus siglas en inglés) y que significa sin límite de diversión, cuyo objetivo es reunir pilotos de otras modalidades como stunt, moto velocidad y moto velocidad en pista. “Quisimos generalizar el nombre y decidimos empezar con diferentes proyectos, como visitar veredas, pueblos para que no nos vean como perseguidos, sino como un grupo de muchachos que quieren fomentar algún tipo de deporte y no estar en la calles adquiriendo malos comportamientos”,  dijo Harry.

Anteriormente el grupo se llamaba Stunter Shop, el cual comenzó  Santiago Ospina, conocido como ‘El Peludo’, quien tuvo una tienda de ropa durante ocho años, tiempo en el que comenzó a convocar, a  través de las redes sociales,  salidas a rodar en moto. Los seguidores no se hicieron esperar y el grupo de pilotos creció. “El grupo se consolidó aproximadamente en el 2014 – 2015 que empezó a salir, como Stunt Shop, a una recta en Malteria, éramos aproximadamente ocho personas y a través de las fotos que yo tomaba de los muchachos para la página, la gente se fue involucrando en la escena”, contó Harry, piloto de moto velocidad.

Uno de los principales objetivos para el 2019 fue cambiar el nombre de Stunter Shop a NLF Manizales, con el fin de iniciar un proceso de formalización del gremio y gestionar espacios de práctica. Del mismo modo el grupo pretende buscar  eventos que visibilicen el stunt y otras categorías de motor, como deportes que fomenten los sanos valores y la convivencia, y no asociar a los deportistas extremos  con pilotos que causan desmanes en la vía pública.

En el momento NLF Manizales cuenta con un equipo de 60 a 80 motociclistas, el perfil en instagram cuenta con 3.964 seguidores y se calcula que la asistencia a las celebraciones  en las  rodadas especiales ha sido de 200 motos. “Siempre ha tenido mucha acogida el deporte, pero también es muy perseguido”, aseguró Harry.

Pertenecer a la liga

El equipo de pilotos busca adecuar un espacio para la práctica del stunt y otras modalidades de acrobacia, para ello necesitan un espacio entre 100 a 150 metros de largo por 20 metros de ancho. “Un espacio más largo, dos o tres canchas [de microfútbol]  por ejemplo, crearla en el mismo espacio en donde están todas las pistas”, explicó Harry.

Uno de los lugares propicios para la construcción de una pista es el Bosque Popular el Prado, ya que allí se encuentran otros escenarios de deportes de motor. “La idea es consolidarnos como club y poder pertenecer a la Liga de Motocross, porque eso debe ser una gama del motocross, es un deporte que trabaja a motor, entonces no hay otra liga que nos vaya acoger, para poder tener un espacio y ser reconocidos”, explicó Jonathan Andrés Garay, distinguido  entre el equipo de pilotos como ‘Garay’.

Uno de los requisitos para la conformación del club es contar con 10 integrantes, pero el grupo es numeroso y va creciendo. “La idea es no dejar a nadie por fuera y que suba el nivel de la ciudad y algún día poder representar y que no tengan que llamar a personas de otras ciudades a realizar eventos aquí”, expresó Garay, quien practica stunt desde hace 12 años.  Uno de las metas del grupo es poder participar en los eventos de motor que se realizan durante  la Feria de Manizales.

Rodadas por los municipios

Visibilizar el stunt y los piques en otros municipios como Pensilvania, Villamaría, Chinchiná, Arauca, Supía, Salamina, entre otros, es un forma de fomentar el deporte. “La idea es mostrar a los pelaos que en una simple cancha también se puede practicar. A estos pelaos que practican gravitty, de velocidad y descenso, mostrarles como otra alternativa de lo que  pueden practicar y con lo que se pueden dar a conocer”, dijo Garay, integrante de NLF Manizales.

El grupo de pilotos también ha recorrido el Eje Cafetero para realizar demostraciones o participar en competencias. “Entre los mismos grupos de otros lados para cuadrar piques y hacer eventos. Entonces eso es lo que se trata de hacer, para no rodar en la ciudad porque es delicado el cuento con la policía”, comentó El Peludo, uno de los fundadores del equipo.

A nivel de Eje Cafetero, cuenta Garay, el potencial de los deportistas caldenses destaca en  las competencias  que se realizan en la región. Esto permite conocer otros escenarios deportivos de otras ciudades para la práctica del stunt y los piques. “El espacio de acá es muy reducido, en cambio en Armenia por ejemplo, es al lado del Estadio y es una espacio grande y nunca hay inconvenientes”, afirma el piloto.

Contar con un espacio en donde se pueda entrenar, realizar eventos y adecuarlo  para que propios y visitantes disfruten de las acrobacias sobre las motos, es el sueño del grupo de pilotos que luchan por lograr un reconocimiento, por  la entrega y el trabajo, que han realizado durante años  por  mantener viva la escena stunt en la ciudad.