Texto por: Jonny Carvato
Imágenes: Andrés Valencia y cortesía de Dylan Tobón

El consumo y la producción de cannabis en Colombia se remontan a la década de los años 30. Desacreditada y asociada al mundo de la violencia y el tráfico de drogas perduró muchos años, hasta que la influencia norteamericana instauró una nueva perspectiva del uso de la planta. Los fines recreativos hacían parte del nuevo escenario donde prevalecía el placer y la satisfacción que producía su consumo.

Hoy por hoy, el empleo de la marihuana posee diferentes usos fuera del recreativo. Se ha visto relacionada con el ámbito artístico, donde, para algunos de sus consumidores, incita a la sensibilidad y creatividad; también se ha escrito sobre ella, se han hecho canciones sobre ella, han recurrido a ella como medio de inspiración y propósito mismo en sus obras.

De igual forma, los beneficios del cannabis han llegado al sector de la medicina bajo licencias especiales, donde se permite el cultivo y la producción de semillas, flores y aceites de marihuana, empleadas como materia prima para la producción de medicamentos y demás tratamientos con fines terapéuticos.

Dylan Tobón es Master Grower, especialista en el diseño y elaboración de proyectos de cultivo de cannabis. Dentro de sus servicios, brinda asesorías sobre el cultivo de la planta desde la semilla hasta la pos-cosecha. Dylan reconoce la gran responsabilidad y compromiso por parte de los consumidores que tienen su propio cultivo, quienes se deben dedicar con conciencia y esmero a la plantación del cannabis.

«Considero que aún nos falta muchísima educación para llegar a un estado consciente de cultivo y consumo de psicoactivos. La libertad de la planta se está generando por un entorno financiero capitalista, donde lo que es aceptado por el mercado internacional, es legislado a favor de ese mercado. Compramos y consumimos sin detenernos a pensar de qué está compuesta la planta y que tratamientos le hicieron para llegar a determinado producto. Es allí donde es necesaria la conciencia; saber qué le estamos dando a nuestro cuerpo», afirma Dylan.

Así mismo, Dylan nos comparte unos consejos para iniciar un sistema de autocultivo en casa y realizar un montaje de siembra, aprovechando la cuarentena y el tiempo que le podemos dedicar al cuidado de las plantas:

  • El cultivo de cannabis comienza por elegir una buena semilla, que sea adecuada para las condiciones ambientales que cada cultivador tenga. Lo primero que se debe tener en cuenta es que la semilla sea óptima para cultivos en exterior o en interior. Lo segundo es el nivel de fotodependencia, que quiere decir: la necesidad de luz artificial que se le debe agregar para que cumpla el ciclo de iluminación similar a la región de donde proviene la semilla.
  • Luego de obtener la semilla, debemos germinarla en la tierra, enterrándola 3 veces su tamaño y humedeciendo al 80% la tierra. También se puede germinar en servilletas y algodón.
  • Si identificamos que tiene el pistilo transparente, que indica que es hembra, podemos elegir si queremos que la planta se quede de ese tamaño o si vamos a alargar su periodo de crecimiento para obtener una mayor cosecha; allí es determinante elegir el tipo de luz que nos ayudará a que la planta pueda seguir creciendo sin florecer tan pronto. Se debe conseguir una iluminación que posea espectro de luz 6500k luz día fría, de tono blanco azul, y que esa iluminación tenga un mínimo de 4.000 Lúmenes. Esta iluminación debe complementar el periodo nocturno, ósea que debemos encenderla cuando el sol se oculte y mantenerla encendida mínimo 6 horas más, para completar un periodo de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad.

  • Llegamos a la parte más importante: la preparación del sustrato; para ello debemos conseguir un matero preferiblemente de plástico con huecos en la parte de abajo para la salida de humedad. Para este recipiente vamos a conseguir Humus sólido (60%); sustratos de coco (15%), si no se consigue entonces cascarilla de arroz; tierra negra (20%); micorrizas (5%). Esto se debe revolver y así tener disponible toda la materia mineral y orgánica.
  • Sembramos nuestra planta en el recipiente manteniendo el sustrato húmedo (nunca seco, nunca mojado, siempre medianamente húmedo). Debemos tener la planta al sol a partir del momento en que sale el segundo nudo de hojas nuevas. Observamos la planta crecer hasta que obtengamos información de su sexo.

  • Cuando veas que tu planta ya está del tamaño indicado para florecer, vas a apagar las luces y debes fijarte que ninguna luz cercana a tu cultivo impacte sobre las plantas. Esto es para poder garantizar el desarrollo de la flor.
  • El cultivo de cannabis tiene diversas plagas, hongos y virus, para lo cual existen tratamientos preventivos que evitan la aparición de las enfermedades. La aplicación de productos como la beauverian bassiana, trichodermas, metarizium, diatomitas, sulfocálcico y aceite de nem pueden ser determinantes en el cultivo de cannabis, por eso te invito a que consultes más de estos productos y sus beneficios para la prevención del contagio de enfermedades que pueden acabar con el cultivo.

Smoke it con conciencia

El 4-20 es un evento de talla mundial que convoca a la reivindicación del uso y consumo de la marihuana. Se celebra el 20 de abril por sucesos históricos generados a partir de la tradición de los Waldos, jóvenes que se reunían a fumar weed después de clases a las 4:20 p.m. frente a la estatua de Louis Pasteur en California.

Hoy en día, la conmemoración está acompañada por marchas y demás eventos que han contribuido a un consumo más extendido y normalizado. El impacto ha sido tal, que en la actualidad se pueden visibilizar diversos lugares con licencia para el consumo de cannabis, así como una regulación amparada por la ley en diferentes partes del mundo para el empleo doméstico y recreativo de la marihuana.

Pese a estos esfuerzos, el consumo de la planta suele venir acompañado de estigmas sociales y pensamientos asociados a la discriminación de quienes la consumen. Manuela Marín, consumidora de cannabis expresa al respecto: «Hay un prejuicio con las personas que consumimos cannabis. Si te conocen desde antes, piensan que tu vida se te va a ir al caño, refieren que es una droga letal o súper adictiva. Los que no te conocen pueden pensar que podrías incluso llegar a robarlos, a hacerles daño o que podrías ser un mal referente. Asumen características de tu personalidad y un montón de situaciones que no son ciertas».

Testimonios como los de Manuela, reflejan una motivación hacía una lucha constante por parte de los diferentes colectivos, organizaciones cannábicas, seguidores y consumidores contra la criminalización y estigmatización del consumo de la marihuana;

teniendo presente dos aspectos, el primero es el consumo consciente en el cual exista un conocimiento por parte del consumidor, de la procedencia, la forma como se emplea y el fin mismo por el cual se hace. El segundo, asociado a la responsabilidad del consumidor, que implica también la forma y los lugares en donde se pueda fumar.

El consumo del cannabis es un escenario de placer, satisfacción y sanación que mezcla experiencia y educación.

«Por eso la invitación es a investigar más a fondo lo que estamos consumiendo y cuál es la mejor manera de hacerlo, teniendo la certeza de que si lo hacemos nosotros mismos vamos a obtener lo que sembramos y cuidamos. Así tendremos más conciencia en nuestro consumo». Dylan Tobón.