Texto por: Valentina Santos

Crimen Gráfica es un emprendimiento manizaleño conformado por Anderson González y Alejandra Alzate, dos jóvenes residentes de la ciudad que se desempeñan como diseñadores gráficos, empresarios textiles y patronistas industriales. Su taller está ubicado en el centro de la ciudad en la calle 26 # 26-42, allí se realizan carteles, banderas, stickers, posters, camisetas, y toda la clase de ideas que se puedan materializar plasmando arte en contra de las tiranías.

«Crimen Gráfica nace desde la clandestinidad con la necesidad de crear y difundir propaganda con base de serigrafía.»

Esta iniciativa es una inclinación que tuvieron desde pequeños; desde el colegio se interesaron por el arte, por plasmar sus ideas y pintar sobre camisetas. Alejandra y Anderson encontraron en su amistad una afinidad por el arte y por crear, allí fue que comenzó la idea de unir esos gustos y formar algo juntos.  En el 2012 comenzaron con la serigrafía, por medio de algo muy empírico, hacían camisetas para sus amigos y para algunas personas.  Ya en el 2015 decidieron materializar la marca y formar la idea de que podían vivir de lo que les apasiona y  los mueve.

«Este tipo de arte para muchos es un crimen, ya que es cómplice de los hechos que queremos  hacer visibles. Para la gente no era viable que quisiéramos vivir de esto y que estampar nos llevara a crear algo como lo es Crimen Gráfica», expresan, los creadores de este emprendimiento.  

«Nos inclinamos mucho por todos los movimientos sociales de la ciudad y a raíz de esto empezamos con el estampado y a mirar cómo se hacía con acrílicos, témperas, stencil, y sacamos todo ese tipo de carteles, camisetas, etc.»

Adicionalmente, estos chicos realizan varios cursos para las personas que quieren aprender de la serigrafía. De esta forma quieren crear una comunidad que inspire creación y colaboración. También llevan talleres de impresión manual a poblaciones vulnerables o independientes con fundaciones y corporaciones. «Nosotros queremos generar capacidad instalada en los territorios reduciendo la vulnerabilidad y también la exclusión de algunas poblaciones», afirman. Asimismo, Crimen hace presencia en fiestas, festivales, lanzamientos, activaciones de marcas, personalizaciones en arte y en diseño. También distribuyen insumos para la industria local.

El fuerte de Crimen Gráfica es el estampado, además, confeccionan, hacen bordados, realizan botones, gorras, bolsas ecológicas, cerámicas, llaveros, lapiceros, agendas y artículos relacionados con el arte gráfico. Su mercado se mueve por las empresas y los sectores independientes y alternativos, pues no les gusta lo convencional, no se ven trabajando con lo que la gente casi siempre busca. Normalmente trabajan para bandas, tiendas de tatuajes, artistas plásticos, diseñadores gráficos y artistas urbanos, sacando prendas exclusivas y únicas  que no se vuelven a repetir.

«A Crimen Gráfica lo vemos como uno de los mejores proyectos de la estampación textil. Trabajamos desde la pasión y eso nos motiva a inspirarnos en cada trabajo y en que cada uno quede satisfecho.»

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