Liliana Arango, conocida como Byoki, es una ilustradora y tatuadora que aborda el arte de una forma catártica. Bogotana radicada en Manizales desde hace 6 años, Byoki estudia actualmente Artes Plásticas en la Universidad de Caldas a la par que ejerce como ilustradora independiente y tatuadora en Tattoo Karma.

El interés de Byoki por la ilustración nació desde muy joven, a los 12 años, momento en el recibe unas cartas de hentai que le regaló un amigo. Desde entonces quedó fascinada por muchos mangakas para más adelante inspirarse en su fluidez a la hora de ilustrar, la calidad de las historias y la forma de abordarlas. Es así como entre sus referentes se encuentra toda la corriente de artistas que trabajan el Ero-guro, como Junji Ito, Suehiro Maruo, Takato Yamamoto.

«En cuanto a los tatuajes, después de realizarme el primero a los 14 años, me obsesioné y decidí que eso era a lo que me quería dedicar».

Byoki tuvo un breve incio en el mundo del tatuaje. «Conocí el tatuaje y entré como aprendiz a una tienda en la que no duré mucho debido a la misoginia que se mueve en esa industria» afirma.

Luego de continuar tatuando a domicilio y viajar, se radica en Manizales para estudiar de lleno y en 2019 retomar el tatuaje de una forma profesional.

Byoki define su estilo artístico como «un hibrido de muchísimas cosas, entre referentes, cosas que marcan mi pasado, cosas con las que me identifico y me apasionan e ideas y emociones que me abordan eventualmente»; así mismo, se encuentra permanente influenciado por sus pensamientos y emociones que pueden evidenciar cambios abruptos entre estilos y temáticas.  

El trabajo de esta tatuadora es un constante desfogue emocional. «Creo que refleja el estado mental y anímico que tengo en el momento, por lo que las temáticas pueden ser muy variadas pues creo que nunca estamos mentalmente estables» afirma.

 «En la utilización de la idea suicida como método de producción artística logré encontrar sentido a mi vida».