Texto por: Valentina Santos.
Imágenes: Cortesía de Ana María Mesa.

Ana Maria Mesa es una escritora y docente universitaria manizaleña, quien luego de estudiar Administración de Negocios en la Universidad Eafit en Medellín, dirigió una emisora, comenzó a hacer radio y se abrió paso en el camino del periodismo.

Ana cuenta que creció en un entorno machista del que ella no era consciente: su madre se quedaba en la casa cuidando a los hijos y su padre era el que salía a trabajar; su padre salía con sus amigos y su mamá solo salía con él; su padre era progresista en los mensajes que le daba a su hermana y a ella, pero contradictorio en lo que quería para él mismo. «Él quería una mujer que “fuera de su casa”, una mujer con “buena reputación”, que se comportara de “buena manera” en ciertos espacios, que preferiblemente no hablara mucho…». Pero para ellas, sus hijas, quería que fueran contestatarias, las apoyaba en eso.

Mesa sintió siempre desprecio por el feminismo gracias a la idea errónea que tenía de él. Esto cambió cuando, en conversaciones con amigas feministas, conoció lo que realmente era y significaba; allí comprendió y tuvo una idea diferente de lo que creía:

Imagen: Editorial Planeta.

El feminismo no sólo permite votar a las mujeres, les permite tener independencia económica, tomar decisiones de quiénes quieren ser; permite tener una vida más plena, tener propiedades, hablar y pensar por sí mismas sin necesidad que un hombre las avale; entre otras cosas.

Para esta periodista y escritora, actualmente hay un prejuicio muy grande con el feminismo, y ese prejuicio previene que muchas personas entiendan de lo trata en realidad, además de que existe un costo social que hace que sea incómodo nombrarse feminista. «Cuando tú te haces llamar feminista te pones en un lugar de ser señalada como una mujer amargada, maluca, cansona, problemática, molesta, puta y otro montón de cosas que nos dicen a quienes nos proclamamos feministas».

Ana María, al igual que la gran mayoría mujeres, ha pasado por muchas situaciones en las que se ha sentido discriminada o subestimada por ser mujer. Desde el entorno laboral hasta en situaciones tan cotidianas para ella como conducir, ha sentido el golpe del machismo. Ana se considera una persona muy directa, que dice lo que piensa y eso le ha traído comentarios como que la tachan de complicada o muy emocional. «En el entorno laboral he vivido también que menosprecien mis capacidades por ser mujer, que se crea que un hombre lo va a hacer mejor que yo cuando no es así, yo me considero muy buena profesional» afirma.

Todas estas situaciones que ha vivido a lo largo de su vida le dieron a Ana María los motivos suficientes para volverse feminista, para luchar por la equidad de género. Como hombres, presentado en La feria del libro de Manizales, en Pereira y Bucaramanga, y lanzado con la editorial Planeta de libros, hoy es todo un éxito, catalogado entre la lista de los veinticinco libros más vendidos del año por la Revista Dinero.

Como hombres

Todo comenzó a causa de una conversación en Twitter el 3 de marzo, el tema era la decisión que había tomado la Corte Constitucional de no impedir que se quitaran los tres motivos por los que las mujeres pueden abortar en Colombia. En esa conversación un sujeto puso un tweet diciendo que se corría el riesgo que las mujeres abortaran como método de planificación, lo cual para Ana María fue un juicio muy fuerte a las mujeres porque eso desconoce los motivos por los cuales las mujeres tienen que abortar. Ahí fue cuando publicó su primer tweet en respuesta a esto, pensando: ¿cuáles serían los juicios de valor que recibirían los hombres similares a los que las mujeres reciben?, ¿cuáles son los juicios invertidos que recibirían los hombres si ellos se embarazaran?:

«Por promiscuos, por no usar condón, por no hacerse la vasectomía, por tirar con cualquiera, por no impedir su erección, por tener necesidades incontrolables, por ser incapaces de pensar, por no saber controlarse, por acosadores, por violadores, ojalá los tipos se embarazaran».

Estos tweets se volvieron una tendencia loca que llegó a producir 304.000 interacciones en dos semanas y que navegó por toda Latinoamérica. De ahí nace la idea de hacer Como Hombres, «un libro que reúne voces, un libro coral, un libro hecho por muchas mujeres», así lo describió Ana Cristina Restrepo en el lanzamiento. Este libro es un buen resumen de una recopilación de 600 tweets  para comprender de qué hablamos cuando decimos feminismo o machismo en frases que decimos todos los días.

Ana María se define como una mujer muy vocal que siempre ha tenido algo para decir. Ella nunca había pensado en escribir un libro y considera que quizá fue por ese tipo de mensajes de que «la literatura es hecha por hombres». Sin embargo, cada vez son más las mujeres que se hacen un espacio y se reconocen en el mundo editorial.