Texto por: Stefanny Gutiérrez Duque.
Fotografías por: Andrés C. Valencia.
Coproducido con: Polifonía Urbana.

Las montañas que enmarcan la ciudad, las hermosas vistas, el clima y la amabilidad de la gente hacen de Manizales la ciudad de las puertas abiertas, pero hoy la capital caldense también es la ciudad de los cielos abiertos, los cuales le regalaron el Primer Encuentro de Parapente para celebrar sus 171 años.

«Como parapentistas siempre habíamos tenido que ir a otros lugares para buscar el sitio para volar, pero somos de Manizales y queríamos darle alas a la ciudad. Adquirimos el lote, lo adecuamos y ya tiene las condiciones para hacer un vuelo desde aquí».

Con la idea de darle alas a Manizales y poder divisar sus hermosos paisajes desde el aire, nació hace 6 años el Club de Parapente Cóndores de Chipre, un club dedicado a la promoción de este deporte en la ciudad de Manizales, la cual cuenta con características excepcionales para practicarlo: «Es el único despegue en Colombia que se encuentra dentro de la misma ciudad, tiene facilidad de acceso y aterrizaje, las condiciones ambientales son ideales y se puede sumar muy buena altura», afirma Cristian Camilo Cardona, presidente del Club de Parapente Cóndores de Chipre.

«Cuando estamos en el aire, hay una sensación de paz, libertad, tranquilidad, amor, de admirar todo lo que nos está dando el universo: las nubes, las montaña, la dirección del viento…».

La adrenalina, sin duda, está al inicio del recorrido, pero no es la única emoción que se vive en esta práctica, así lo relata Alexander Vasco, parapentista desde hace 4 años e integrante del Club de  Parapente Cóndores de Chipre durante el mismo tiempo: «Cuando estamos en el aire, hay una sensación de paz, de libertad, tranquilidad, amor, de admirar todo lo que nos está dando el universo».

 «Cuando uno lo conoce en realidad se vuelve un estilo de vida, es como una adicción».

Nancy Rivera, vallecaucana y una de las invitadas al evento, lleva 3 años como piloto sencilla y afirma que el parapente se convirtió en algo paralelo a su profesión y parte de su estilo de vida. «Me ha dado libertad, conocer lugares, conocer diferentes culturas, poder viajar». Rivera afirma también que con este deporte ha conocido paisajes inimaginables durante vuelos de más de 3 horas.

Diferentes formas de volar

«Podemos salir de Chipre y llegar a Chinchiná, o Palestina… dependiendo de las condiciones del día».

El clima de la ciudad de Manizales permite realizar vuelos en modalidades como el cross country, con la cual se pueden volar grandes distancias para ir de un lugar a otro. «Podemos salir de Chipre y llegar a Chinchiná, o Palestina… dependiendo de las condiciones del día. Planeas el vuelo pero no dónde vas a aterrizar porque depende de las condiciones», comenta Alexander Vasco. Es así como durante el vuelo uno va identificando puntos posibles para poder aterrizar, es decir, se intenta avanzar pero siempre teniendo la opción de regresar a ese punto seguro de aterrizaje. Así mismo, se realizan competencias de aterrizaje de precisión durante las cuales el objetivo es llegar lo más cerca posible a un punto fijo.

¿Qué se necesita para ser piloto?

Conocer a fondo la máquina (el parapente), el material con el que está hecho, conocer el clima, practicar el levante en tierra, además de completar alrededor de 70 horas de práctica, más las horas de teoría: todo esto hace parte del entrenamiento de los pilotos de la escuela.

«La comunicación que manejamos nosotros como pilotos es muy importante porque no se ve nada a veces».

En esta práctica se requiere de una gran responsabilidad para volar tanto como piloto sencillo como acompañados. David Soto, piloto desde hace más de 8 años, afirma que: «La comunicación que manejamos nosotros como pilotos es muy importante porque no se ve nada a veces. Se debe tener en cuenta que quienes vuelan acompañados tienen la prioridad sobre nosotros porque ellos van con un pasajero y la idea es volar con mucha responsabilidad». Estos son algunas de las condiciones que hacen del parapente una práctica responsable en los cielos manizaleños.

Con vuelos y nubes transcurrió el primer Encuentro de Parapente de Manizales, organizado por el Club de Parapente Cóndores de Chipre y apoyado por la Alcaldía de la ciudad y el Instituto de Cultura y Turismo. El evento contó con la participación de alrededor de 50 pilotos de diferentes partes del país: Cali, Medellín, Anserma, Roldanillo, Cartago, entre otras.

En Manizales se puede hacer parapentismo responsablemente, con buenos profesionales e instalaciones y con unas vistas maravillosas, este es el mensaje a través del evento que busca seguir fomentando la práctica de este deporte en Manizales.

«Pensamos seguir haciéndolo cada año, y la idea es hacer un campeonato nacional aquí».