Ilustraciones por: Arre Tijera.
Texto por: Jonny Carvato.

El estilo artístico de Arre Tijera se caracteriza por ser colorido, enigmático y, en muchas ocasiones, cargado de humor e ironía, pues a Luisa le inquieta dejar ver sus realidades narrando sucesos a través de metáforas, evadiendo la literalidad y el lenguaje explícito. 

Su apuesta expresa lo que transcurre en su vida cotidiana, donde la artista argumenta no tener pretensiones de cambiar al mundo pero sí de generar inquietud, curiosidad y reflexión. Su trabajo insiste en reflejar la construcción que somos a partir de fragmentos diferentes

«La idea de reciclar, clasificar y transformar es lo que me impulsó a enfocarme en la técnica del collage, algo que inicié hace varios años de manera ingenua y hoy se convierte en algo indispensable para la comprensión de la mayoría de las cosas que me rodean».

El lenguaje de comunicación visual empleado por esta artista es el Collage, herramienta que utiliza para entablar un constante diálogo con los transeúntes, construyendo metáforas en su intimidad y trasladándolas al ámbito público.

«Inicié con el collage a la edad de los 9 años, donde sustituí mis muñecos por personajes ensamblados con fragmentos de revistas».

Luisa ha participado con su proyecto en diferentes escenarios nacionales e internacionales, siendo invitada, integrante o expositora en diversos espacios académicos y galerías artísticas en el país y en el extranjero, tal es el caso de exposiciones artísticas llevadas a cabo en la Universidad Autónoma y en la Universidad Veracruzana de México, realizando intervenciones con la Sociedad Mexicana del Collage. 

«Mi curiosidad, mi sensibilidad y mi aguda observación me han llevado a escudriñar dentro de la ciudad y fuera de ella otras formas de proceder en el arte».

UN SUEÑO GRABADO DESDE EL PAPEL

Luisa Velásquez es una Artista plástica de la ciudad de Manizales egresada de la Universidad de Caldas. Esta visionaria e integral artista se desenvuelve en la gestión de proyectos e incursiona con pasión en la danza contemporánea. Participa activamente en talleres de arte, exposiciones, ferias gráficas y proyectos comunitarios de permacultura, además se inquieta por intercambiar experiencias artísticas que benefician y nutren su proyecto personal, buscando expandir sus conocimientos de manera colectiva.

En el año 2014 la artista conoció a la Ceiba Gráfica en su viaje a México, el lugar es una ex hacienda contenedora de historia donde operan diferentes talleres de arte, la mayoría de estos direccionados a la gráfica; la creadora relata que cuando conoció el espacio, se prometió regresar, tanto fue el encanto y su determinación que para el año 2018, la artista desarrolló una residencia artística donde tuvo la oportunidad de intercambiar su trabajo, permitiéndose aprender y desarrollar su obra personal.

«Cuando trasfiguro la materia, en este caso fragmentos de imágenes de revistas, periódicos o fotografías de mi archivo personal, las piezas cobran un nuevo aire que responde a mis realidades».

La experiencia fue tan apremiante que a partir de este momento y en su regreso a Colombia, la artista incursionó en la fabricación de papel con un sistema de recolección de agua lluvia, proyecto que le ha permitido plasmar sus collages en formatos hechos con sus propias manos, consiguiendo elaborar las cubiertas de las libretas para su uso personal y para su marca.

 «Me parece romántica pero válida la analogía de mi trabajo con la alquimia, convertir “la basura” en “oro” para entablar inquietud, rechazo o amor en quien lo ve». 

«Hablo de una resistencia permanente del diálogo entre lo que soy y lo que me rodea. Por lo general lo que me rodea me dice que mis collage no sirven para nada, yo, en cambio, considero que sirven para hacerme la existencia más amable, mi trabajo es mi voz donde se encuentran y desencuentran gentes que consideran importante rescatar la niña o el niño interior».

Actualmente la artista se encuentra involucrada en diversos proyectos artísticos, además del trabajo alrededor de su marca y en la fabricación de sus productos, principalmente liderando su taller de creación artística dirigido a la comunidad llamado La Serendipia, allí la artista propone “dejar salir al niño interior”, pues una vez que las tijeras se abracen a los dedos, no existe límite para la creación. 

«Me construyo a partir de lo que me alimento con los sentidos, mi vida es un COLLAGE».