Texto y fotografías por: Daniela Zamora.

Mi pasión por la fotografía nace a través de congelar en el tiempo aquello que lleva la esencia de los lugares recorridos donde el observador percibe todo lo que le identifica, espacios invisibles, sublimes y perpetuos. Es una gran metamorfosis a través del tiempo. El blanco y negro se convierte en objetivo que inmerso sitúa, define, muestra los ríos que recorren el pensamiento de formas que se hacen cuerpo. Introspección de un mundo para convertirse en otros, que se vuelve interminable. Sin embargo, entre todo eso hay un sin fin de emociones.

La experiencia que ha marcado principalmente la narrativa visual de mi trabajo es aquella que acompaña reflexión, lugares desde las calles de la ciudad y desde lo autobiográfico donde tiene que ver mucho con los espacios invisibles, tanto aquellos mundos que para muchos son imaginarios como experiencias o esencias no sentidas desde aquellas historias que nos relacionan, nos entrelazan desde la sociedad, el habitad y el templo de cada alma humana que vive aquellas experiencias del ser.

Definiría mi estilo como aquel que, a través de una imagen, a través de los sentidos, del color (que puede ser blanco o negro), transmite aquello que una vez existió en el paralelo del ser, el aura o reflejos. En cada faceta el ser interior explota como bombas atómicas que giran entre espacios de cielo e infierno, los pequeños fragmentos se quedan flotando definiendo la belleza invisible, aquella que surge de gestos, de rostros, de cielos y suelos.

Para realizar este trabajo me inspiro en aquello que se siente como humano, en aquello que he recorrido a través de los recuerdos en busca de un mensaje que nos deja cada espacio, las texturas, las visiones de los cielos, las ocasiones no tan especiales y aquellos mundos internos que no logramos comprender en algunas soledades.

Lo que quiero reflejar o mostrar a través de este trabajo es aquello que pierde la importancia de aquellos hogares invisibles que no solo habitan las calles, habitan los corazones y los pensamientos en donde cada fragmento nos relata la realidad y a su vez la fragilidad que muchas veces insistimos en ocultar como espacios vacíos. Aquello que no se aprecia, aquello que no se refleja, aquello que de alguna manera se ve a locura, pero también belleza de historias desde fuera y desde adentro de cada alma.

Daniela Zamora

«Lo que más me gusta y cautiva de la fotografía es aquello que transmite a través de las composiciones, no solo del espacio sino de tiempo en aquel dónde se permite entrever más profundo aquello que miramos. Es lo que puedo sentir, lo que puedo vivir a través de esas memorias llamadas fotografías».

Daniela Zamora es diseñadora gráfica, fotógrafa y actualmente estudiante en el programa de Artes Plásticas de la Universidad de Caldas. En el recorrido de su carrera decidó emprender su propia marca como Daniela Zamora Fotografía + Diseño, ha participado en diferentes exposiciones individuales y colectivas en dónde se ha realizado una veeduría a las memorias invisibles a través de la ciudad, las esencias que se capturan a través de la fotografía y las experiencias vividas a través de encuentros con el ser mismo e historias que se identifican con cada vida.

Actualmente hace parte del semillero de investigación, prácticas artísticas de las artes plásticas y visuales de la contemporaneidad por parte de la Universidad de Caldas y este año ha sido parte de los ganadores del Programa Departamental de Estímulos para el arte y la cultura de caldas (Triada de la cultura).

 «Transmitir a través de Conciencias de un ser que habita, es el trozo de una certeza después de la vida, sin duda indeleble».