Texto por Daniel Diaz

Fotos por Andres C. Valencia

Contenido patrocinado por Alianza Francesa de Manizales y coproducido con Polifonía Urbana

Esa sensible combinación de carnes y mentes, esos pobres seres ávidos de contacto, de sonidos en vivo, de la efervescencia que se derrama y se exhala en los escenarios y que, para los más desafortunados, se pasó más de un año sin probar bocado de concierto alguno, acabaron su ayuno con la Fête de la musique 2021 en Manizales. Un espacio que propició la interacción entre músicos y público en auditorio, y también la ya conocida interacción de las emisiones en vivo para todo el mundo a través de las redes sociales. Obviamente, y que valga la aclaración, en los espacios físicos se llevaron a cabo todos los protocolos de bioseguridad, todos los que ya conocemos, uso de tapabocas, alcohol para la desinfección, distanciamiento y aforo limitado de aproximadamente 50 personas y un riguroso y largo etcétera.

La faena musical y performática empezó como una vianda suculenta el 8 de Julio en el auditorio de Confa, apuntando a un público muy afectado especialmente por el encierro, y quienes quizá entendían poco del tema y de las decisiones, a veces absurdas, de los adultos, hablo de las niñas y niños, que agobiados de aburrimiento y sintiendo la eternidad del tiempo a jóvenes edades, tuvieron en escena a Espíritu Multicolor, un grupo de artistas de Manizales, Palmira, Nariño y Alemania que combinan música y circo para llegar a la infancia.

Yvytú Ryapú Percusionista y encargado de accesorios de la agrupación considera que «Estos eventos son una resistencia artística… volvimos a ser como niños hoy nuevamente. De eso se trata ¿no? Porque es un público al que nos gusta dirigirnos y los respetamos»

Y con un tono muy tranquilo, primoroso y pedagógico Sinat Uddini, la Alemana y una de las voces del grupo, canta, toca el Guitalele y baila en compañía de sus 8 compañeros de escena y, de cuando en vez, con algún niño o niña que se atrevía a subir a las tablas y bailar con el tremendo grupo que abrió la Fiesta de la música en esta onceava versión.

A continuación revive el concierto de Espíritu Multicolor

Las horas pasaron, el aforo fluctuó y rápidamente se llegó al límite permitido, los asistentes se preparaban para Ainá Ho, directamente del Valle de Sibundoy en Putumayo, liderado por el maestro Jesús Chindoy, un hijo ilustre de los Kamentsa, comunidad indígena que habita la zona. Un menú variado, como nos tiene acostumbrados la Fiesta de la Música, como un espacio de diversidad de culturas y de sonidos. Ainá Ho transportó a la audiencia a lugares de tranquilidad, facilitó la conexión con la tierra y la existencia, como una búsqueda de equilibrio con los condimentos justos para que el Charango fuera guía y parte de ese viaje auditivo. Tras canciones como Guerrera Ancestral, Una Promesa o Kumanday, Jesús Chindoy y su banda se despedía de este evento que se viene realizando en la ciudad desde el 2010 sin parar, incluso a pesar de la crisis de salud pública que atraviesa el mundo, la cultura siempre encuentra la forma.

El último plato de ese día quedaba a cargo de Rokamandú, que no se presentaba en la Fête desde el 2016. Fue un reencuentro con escenarios, con público y con el evento que organiza la Alianza Francesa de Manizales, también como lo dice Juan Lince «Es una deuda… y surge una pregunta ¿Para qué o para quién hacíamos esto (Música)? Y quizá lo hacemos porque lo necesitamos y ya, porque simplemente el corazón nos lo pide o depronto alguien afuera necesita fé, y depronto ese alguien afuera también somos nosotros.»

A continuación revive el concierto de Aina Hó y Rokamandú

Nos reunimos de nuevo el 15 del mes en la U de Caldas, más exactamente en el Rogelio Salmona y de nuevo dispuestos a otro banquete audible, esta vez con dos artistas de las artes sonoras electrónicas con un repertorio variado y rico en tonos, texturas, timbres e imágenes.

El turno inicial fue para Monoliro, quien sirvió un plato lleno de sonidos autóctonos a través de un recorrido auditivo a cargo de un viajero del mundo, uno quién sabe transmitir sus travesías con la música electrónica y agradables fusiones de instrumentos propios de culturas de muchas partes del planeta, pasando por la cultura europea, la cultura Guaraní (Paraguay) o la cultura local, atiborrado de paisajes audibles y visibles gracias a las herramientas visuales de su compañera de viaje.

Escucha el capitulo especial de Polifonía Urbana en donde damos un repaso por lo que fue la decimo primera versión de la Fiesta de la Música 2021. Programa realizado en coproducción junto a la Revista Alternativa. Esta entrega contó con el Apoyo de la Alianza Colombo Francesa De Manizales.

En las manos y la creatividad de Lopar estuvo el cierre, el postre y la cereza sobre él, después de que los paladares sonoros de asistentes presenciales y virtuales estuvieran satisfechos con la gama de sabores captados, únicamente quedaba el espacio para la cantidad certera y necesaria de música, en este caso, de música electrónica y un especialista se hizo cargo, con más de 5 años de experiencia en construcción de ambientes sonoros profundos más apoyos visuales que realzaban las texturas, los ambientes y las elaboraciones sonoras.

A continuación revive el concierto de Monoliro y Lopar