Texto: Jzz 

Fotos: Compañía Viraje

Alemania, 1985 café Müller. Colombia, 2019, tiempos anacrónicos. 34 años, 408 meses, 148.920 días, 214.444.800 horas aproximadamente.  45 minutos de pura melancolía y reflexión es lo que nos deja café Müller.

Alemania, el escenario dispuesto para esta obra es un café donde convergen en la oscuridad cuatro personajes; uno que espera, uno que se cae, alguien que le levanta y una pelirroja. Cada uno de estos personajes dan cuenta de las pasiones y los miedos que nos movilizan. Todos y cada uno de ellos habitan dentro de nosotros en un mundo que quiere escapar de la soledad del ser. El riesgo real de los bailarines, dado por los obstáculos del escenario hacen que el espectador esté al borde de la incertidumbre.

un momento de 20 minutos que conllevó, en el caso de viraje, a 124 días lo que equivale a 178.560 segundazos

20 minutos aproximadamente es el tiempo en el que podemos ver el resultado final de tiempos anacrónicos, un proceso desarrollado desde abril hasta agosto del 2020, en Colombia. Aquí, los cuatro personajes que aparecen en pantalla relatan y comparten desde la danza y las vivencias adquiridas en un tiempo bastante particular, en tiempos de confinamiento. Cada uno desde su encuadre nos muestra el encierro con sus movimientos, la incertidumbre y la manera, aunque particular, igualmente colectiva en la que muchos de ellos, incluso de nosotros, experimentamos este encierro, en el cual el cuerpo necesitaba del movimiento.

Años de aprendizaje que aún no terminan, horas enteras de repeticiones, minutos de preocupaciones, alegrías, aciertos y desaciertos, hacer, rehacer, pensar, empezar, parar, ensayar, repetir, repetir y repetir, respirar, volver a empezar. Años, meses, días, minutos, segundos, suspirar… Por fin llega el momento, un momento de 20 minutos que conllevó, en el caso de viraje, a 124 días lo que equivale a 178.560 segundazos en los cuales ellos, una agrupación en cambio constante y con los brazos abiertos a todos aquellos que estén dispuestos y quieran darse a la tarea de transformar en comunidad, tardó en desarrollar, pensar, ensayar, aprender y finalmente estrenar y poner a disposición del público el  vídeodanza tiempos anacrónicos, varios meses después de su proceso de creación.

Muchas veces ese público invitado solo está al tanto del tiempo en el cual se presenta el “show” llámese película, pieza musical, teatral, o dancística como en estos casos, pero podría asegurar, de forma descarada, que nunca se tiene en cuenta lo que está detrás, el proceso que conlleva el arte. Claro está, no es una tarea del espectador cuestionarse por estas cosas o… ¿sí? Pero es necesario crear conciencia, educar, para que aquel que esté viendo un proceso artístico tenga la claridad o por lo menos se entere someramente en este texto de aquello que hay detrás del resultado. Manizales, siendo un fuerte teatral y artístico, tiene algunas fallas. Fallas culturales en las cuales, sus ciudadanos desconocen y en ocasiones “menosprecian” el trabajo del artista. En algunos casos, solo asisten a dichos eventos en un modo meramente esnobista, clasista. Claro está, la otra parte del cuento es que el arte se ha puesto en un pedestal que llega solo a las clases “altas”, entonces ¿Qué hacer en este caso?

¿Cuánto tiempo toma llevar a cabo un proceso artístico? ¿Cuánto la formación del público? ¿Cuánto perdura la emoción después de una función, tanto para quien la ve como para quien intérprete?

Viraje compañía, desde el 2019 se cuestiona sobre el cómo acercar a la gente a eso que ellos hacen, ¿cómo lograr espacios de diálogo y reflexión que involucren las experiencias del espectador frente a la obra experimentada?  Llevar a cabo una iniciativa como esta, sí, también es un trabajo que necesita tiempo de preparación y análisis medido, ya no sólo por los parámetros convencionales con los cuales estamos acostumbrados a medir el tiempo sino también, en trabajo de mesa, experimentación, estudio, lectura, inversión, amor, ilusión, decepción y un sinfín de elementos y sentimientos. Todo lo que está detrás del arte no es algo hecho a la ligera, así lo mostraron los chicos de viraje que, en su primer cineraje (cine foro) buscaron la respuesta a la pregunta que ello se planteaba, en donde luego de mostrar el resultado de meses de trabajo, más el vídeo de café müller de Pina Baush, abrieron un espacio para que los asistentes lograran experimentar, reflexionar, asociar y principalmente sentir eso llamado danza-contemporánea, asociada a la cotidianidad, separando así el mito y la brecha existente entre la danza y el día a día.

Sergio Vargas Arango, Ana María Valencia junto con Juan David Salazar  (músico) son las personas detrás de Viraje compañía, artistas contemporáneos asumiendo todos los retos que exige la contemporaneidad a disposición de la danza, el arte, la experimentación, la sensibilización y del público que los acompaña. Ellos, en el semillero La T en contempo, dedican sus martes y viernes a la enseñanza de la danza contemporánea, fuera de ello, realizan laboratorios para la exploración de espacios cotidianos. Tanto el semillero-laboratorio como Cineraje son procesos que buscan una alternativa diferente en la ciudad de Manizales que no sea solo ir a tomar e irse de rumba, quieren, con tiempo y esfuerzo, llevar a cabo espacios que atraviesen las sensaciones y pensamientos, buscan que la gente hable y pueda sensibilizarse, para ello, cada mes se espera una nueva función de Cineraje llevando a cabo nuevas obras y formas de sensibilización.

¿Cuánto tiempo toma llevar a cabo un proceso artístico? ¿Cuánto la formación del público? ¿Cuánto perdura la emoción después de una función, tanto para quien la ve como para quien intérprete? ¿10 minutos será lo que usted querido lector se demore en leer este texto? Detrás de cada proceso hay una búsqueda de la palabra, el movimiento, la música correcta para que usted espectador, disfrute o no del resultado. No le pido que compadezca al artista por el tiempo que invierte, porque el se “divierte” aunque en medio de esa diversión haya sufrimiento, porque el sentir y poder hacer sentir al otro, es para lo que el artista está. Le pido a usted espectador, que la próxima vez que vea un “show” lo vea con los ojos de quien invierte su tiempo y sus esperanzas en la creación, que sea crítico, que consuma lo que está enfrente con otros ojos y que le regale un aplauso fuerte al artista, si es que en verdad le nace, y lo invito de paso a seguir este proceso de viraje compañía en las redes sociales como @virajeco, para que sepa de qué le hablo y que pueda ir a sentir un poquito a través de la danza.

Alemania, 1985 café Müller. Colombia, 2019, tiempos anacrónicos. 34 años, 408 meses, 148.920 días, 214.444.800 horas aproximadamente.