Texto por: Stefanía Herrán Paniagua

Fotos por: Giovanny Galvez

Los deportes extremos son de los eventos que más público atrae durante las ferias de Manizales. Eventos como Manizales Gravity y Down hill urbano, donde llegan cientos de visitantes a las calles de los barrios en la ciudad, para vivir la adrenalina durante la semana.

Después de dos años sin ferias, el volver a estos escenarios es un momento de mucha nostalgia y júbilo para todos los visitantes y para los competidores que año tras año se inscriben para rodar por las pistas.

Los competidores de Gravity volvieron a sentir el bombeo de la sangre mientras recorrían las pistas para los eventos, al igual que quienes participaron del Down hill urbano y se llevaron sus caídas y accidentes durante la competencia.

Steven Ceballos, corredor de Down Hill profesional, fue partícipe de la 65 feria de Manizales con su deporte. Para Steven volver a estas competencias fue muy especial por el recorrido que debían realizar, desde el cable hasta el barrio Aranjuez, recalcando partes de ella como las escaleras de Fátima.

“Fue una pista muy buena, con un alto nivel técnico y sobre todo se vivió un ambiente muy agradable”

Las personas que asistieron a la competencia se encargaron de esperar pacientemente cuando el ritmo se tuvo que parar para ayudar a alguno de los competidores que se habían lastimado en sus bicicletas, obteniendo como recompensa los demás saltos de los otros deportistas que volvían a hacer escuchar la sorpresa y aplausos de los visitantes, tal vez en mayor o menor cantidad que los espectadores de los carritos de balinera, una competencia de mayor tradición en estas ferias.

La adrenalina es el común denominador en estas carreras por eso los accidentes y problemas técnicos son parte de ella. Steven fue una de las personas que por fallas mecánicas no pudo participar de la final, la cadena de su bicicleta se reventó en la bajada final donde clasificó de 5to.

“Saltos grandes, secciones técnicas, secciones físicas, secciones muy rápidas, una pista muy rápida y de las más largas del mundo, a lo largo de la pista con mucho público y con competidores internacionales y nacionales de muy alto nivel”

No son solo características de la pistade Down hill; el Manizales gravity, que se desempeña por las empinadas faldas de la ciudad, lleva a los participantes a realizar el recorrido con altas velocidades, requiriendo de mucha destreza para no estrellar en alguna de las curvas que se presentan.

Juan Camilo Rincón Bedoya compite en la categoría de sillas de ruedas, de Manizales Gravity, una categoría que se incluyó desde hace ya unos años en la feria de Manizales. Para él la competencia cada año se hace más difícil y con muchos más competidores que la edición anterior, incluso de otras ciudades con otras experiencias y otras características.

Con los años la experiencia de los competidores ha aumentado, reduciendo notablemente los accidentes y lesiones que obtenían, concluyendo en una clasificación más reñida. Juan este año logró el puesto número 5to en la general y espera poder llegar más adelante en la próxima edición.

“El público es un espectáculo con nosotros, se nos acercan, piden fotos, nos felicitan por ir más allá del imaginario colectivo que se espera de una persona con discapacidad…para ellos genera un gran impacto y para los foráneos aún más porque son cosas que no se ven ni en otra ciudad ni en muchos otros países”.  

El tener esta categoría es motivo de inspiración para otras personas con discapacidad que al ver a otras personas realizar la actividad se motivan a ir por más.

“Antes todo era de forma amateur ¡vamos a tirarnos por las faldas de Manizales a ver qué! pero ahora nos estamos preparando y entrenando para las competencias”

Estos deportes han despertado el interés y generado un impacto en los jóvenes y en las personas con discapacidad, siendo de los mayores logros el ser procesos de inclusión.

Competencias que motivan a otras personas, pueden cambiar vidas y hacer reunir a familias.

Aunque solo sea una semana al año, son procesos que generan cambios en la sociedad y por supuesto llenan de alegría las calles de Manizales.