Texto por: Stefanía Herrán Paniagua

Fotos por. Giovanni Galvez y Andres C. Valencia

El rock y el folclore, son géneros musicales que siempre se han caracterizado por acompañar y llevar en sus letras las causas sociales.  En el concierto Biocultural de la 65 Feria de Manizales no se quedó atrás y la bandera principal de las bandas fue la salud mental, el amor y la política. 

Una vez más, la música alternativa logró llegar al escenario gratuito más importante durante la feria de Manizales, la Plaza de Bolívar, que en esta ocasión abrió su tarima para recibir los relatos de causas sociales, la sátira política, los riffs y golpes de batería, que no se dejaron silenciar por el aguacero que acompañó este evento.

La banda manizaleña Silver Lining, que abrió la noche, apuesta en su propuesta musical, por la salud mental, una prioridad de bienestar que es muy olvidada y costosa en Colombia. Sin embargo, estos músicos hacen un llamado para voltear la mirada a esta situación.

“Desde hace un par de años nos hemos enfocado en darle visibilidad a las enfermedades mentales y a cómo nos afectan diariamente, muchas veces sin saberlo. El suicidio, la depresión, la ansiedad, todos son componentes de nuestras vidas diarias, y son cosas que tenemos que aprender a entender. El sólo hecho de conocer más sobre esta situación nos puede ayudar a salvar vidas. Entonces esa es nuestra misión. Queremos que las personas sepan que no están solos, que por lo menos en nosotros pueden encontrar a alguien que los escuche.” Olga Medina- guitarrista de Silver lining

Una lucha de muchos años que continúa en el día a día de cada persona, desde su interior, aunque sea invisible para muchos alrededor. Situaciones que se deben visibilizar y esta es la misión de esta banda local.

El lenguaje musical se presta para hablar de cualquier tema y entre tantas opciones, el amor es uno de los más comentados y que genera grandes polémicas, pues son amplias las formas de amar y a esto le apuesta Brick, banda manizaleña que en el concierto Biocultural, llegó para dejar el mensaje de amor propio y amor al otro, con un estilo musical que combina el blues y el rock y que a través de los vientos y el bajo llevó la nostalgia a su público, pero también las hizo saltar y bailar con la percusión y la guitarra.

La noche lluviosa transcurrió con el recuerdo a Kraken, la legendaria banda del rock colombiano que con sus canciones ha dejado huella en todo rockero, por eso con la banda tributo al Titán, que ya tiene un buen tiempo de trayectoria, llegó al escenario con este homenaje que cada asistente esperaba ansioso para volver a cantar en vivo todos los himnos que Elkin Rámirez entonó. La plaza vibró con canciones como: vestido de cristal, lenguaje de mi piel y, luego de que los espectadores pidieran a gritos una canción más: muere libre.

“El homenaje al titán es muy chévere para quienes éramos seguidores de Kraken, ya que siempre es bueno escuchar en vivo las canciones tan emblemáticas del titán y ese grupo recordó las causas que apoyaba la banda original, la libertad, el amor, los sueños y la lucha social”, comentó uno de los seguidores del Titán dentro del público.

En el corazón de la ciudad, las bandas locales tuvieron la oportunidad de volver a tocar en un escenario público después de mucho tiempo, pues la pandemia frenó también el reencuentro con el público, caso solucionado en la Plaza de Bolívar, que brindó la posibilidad de que personas ajenas a la escucha de estos géneros pudieran conocer estos sonidos y, a pesar de la lluvia, fueron más quienes decidieron quedarse y disfrutar las presentaciones, como lo relata Olga.

También mencionó: “Nos sentimos muy afortunados de haber tenido la oportunidad de tocar en este escenario durante las ferias. Logramos compartir esa noche con otras bandas amigas como Brick, quienes conocemos hace muchos años, El Tributo al Titán, que son buenos amigos nuestros también y no todos los días se puede decir que se comparte escenario con Aterciopelados.”

Edson Velandia y Adriana Lizcano, dos cantautores con estilo criollo y las líricas que dieron origen a la rasqa, animaron la noche con una presentación que dejó mucho de qué hablar por el mensaje que transmiten, pues sus letras le apuestan a revelar la realidad de un país, hablando de causas sociales, con sátira política e incluso, con espacio para recordar el paro nacional del 2021, cuando creció  la nube de gritos entonando una arenga utilizada en el estallido social “A parar para avanzar, viva el paro nacional” luego de que Edson y Adriana interpretaran su canción “Su madre patria” y “Todo regalado” canciones que develan las perversas prácticas de los políticos, y del colombiano a través de la corrupción y la violencia que se vive en el territorio nacional.

“Con su música se cuentan historias de personas a las que la violencia les ha arrebatado desde su territorio, hasta su familia y la vida.  Es increíble ver cómo le cantan la tabla al gobierno y a la policía en un escenario que está frente a la gobernación de Caldas, es una imagen muy impactante” comenta Juan David Arcila Jaramillo, asistente al concierto.

Quienes asistieron a la noche Biocultural, tal vez no fueron por todas las bandas, pero seguramente luego de cada toque, las agrupaciones salieron con muchos más seguidores que apoyan también la causa que entonan en su música.

“Y es que soy cosita seria, no tengo pelos en la lengua, ya superé el qué dirán, cosita seria”

Los gritos y los brincos no se hicieron esperar cuando salieron los Aterciopelados. La lluvia no había cesado pero el frío sí; con el baile, el calor inundó los cuerpos de los asistentes. Aterciopelados fue el cierre de oro del concierto Biocultural. La agrupación tri ganadora del Latin Grammy, ha prevalecido desde los 90’ por cuestionar los estereotipos a través del vestuario, sus letras y puesta en escena y como su canción, cantan sin pelos en la lengua llevando en su música mensajes de amor propio, al prójimo y a un estilo de vida más consiente, tranquilo y genuino con cada personalidad.

El dúo dinámico: Andrea Echeverry, Héctor Buitrago en compañía de los músicos de su banda amenizaron hasta la media noche con un recorrido por sus canciones emblemáticas que ya superaron el qué dirán y las de la nueva era, con las que la Ruiseñora entonó como la antidiva favorita de la música, que también, a través de sus vestuarios dejó claro su mensaje.

Con el concierto Biocultural y la presentación de cada agrupación que la música es una de las herramientas más importantes para resistir ante la adversidad, transformar viviencias, escribir nuevas historias y acompañar las luchas internas y colectivas.