Texto por: Stefanny Gutiérrez
Fotos por: Andrés Valencia

Desde sus inicios, el fútbol fue un deporte protagonizado por el género masculino. Desde el nivel administrativo, pasando por los partidos, hasta llegar a quienes acuden al estadio para apoyar a su equipo con pasión; todos estos escenarios habían sido mayoritariamente frecuentados por hombres. Una muestra de la brecha podría ser que solo después de 29 años del auge del fútbol masculino, se jugó el primer partido femenino en la historia.

A pesar del lento avance que tuvieron las mujeres a la hora de conquistar este escenario —por factores sociales y culturales—, cada día son más las que se dejan encantar por la pasión del fútbol y se congregan en las tribunas. Así, se conformaron, hace 10 y 15 años respectivamente, Futboleras y Fortineras, dos parches femeninos de la barra Holocausto Norte Zona 11 del equipo Once Caldas en Manizales.

«Al principio, en Colombia, el  papel de las mujeres era supremamente restrigido; nosotros, después de unos años cambiamos esa perspectiva hasta llegar al punto, no solo de tener parches de mujeres, sino de que al igual que cualquier parche ellas tienen los mismos derechos y deberes al interior de la barra» afirma Juan Sebastián Gómez, líder fundador de la barra.

Alejandra Alzate, quien es patronista industrial de prendas de vestir, dueña de su propio taller de arte gráfico y, además, atiende en un café bar de Manizales, es también la fundadora de Futboleras. Afirma Alzate que este parche siempre se ha caracterizado por su «fiesta en la tribuna»; bombos, redoblantes, trompetas y las voces ansiosas por gritar gol llenan la tribuna cuando este parche está presente. Pero también, se caracterizan por fomentar actividades en pro de la mujer dentro y fuera de la tribuna.

«Hemos estado en diferentes actividades musicales y artísticas dentro y fuera de la barra, somos participes activas de la percusión y cada día trabajamos en pro de la mujer barrista, fomentando la emancipación de género a través del deporte.»

De esta forma, Alejandra defiende la conformación de los parches femeninos como la respuesta a una necesidad de tener un espacio de protagonismo alejado de los estándares construidos culturalmente sobre las mujeres. «Decidimos conformarlo porque muchas de las chicas estaban en parches mixtos en donde desempeñaban papeles básicos y normalizados» afirma.

Juliana Toro, docente de matemáticas, estudiante de un Ph.D. en Ingeniería y Administración, feminista y patinadora Roller Skate, es también barrista en el parche Fortineras, el primero totalmente femenino de la barra Holocausto Norte. Juliana afirma que el proceso de conformación (en el año 2006) no fue fácil en un inicio debido prejuicios sobre el papel que las mujeres interpretaban de cara a la barra: «nos dijeron que ser barrista era para manes, que las mujeres éramos acompañantes en ese proceso, pero no podíamos conformar nuestro propio parche». Sin embargo, después de un periodo de prueba (un semestre), Fortineras pudo legitimase como un parche oficial de esta barra del Once, sacar su “trapo” y se ganó su lugar en la tribuna.

Y es que pertenecer a una barra va más allá de asistir a los partidos y apoyar a su equipo, la barra debe ser autosostenible y esto requiere de un trabajo mancomunado entre los parches. La realización de actividades, la asistencia a las reuniones, la recolección de fondos para viajes y actividades, el mantenimiento de instrumentos y “trapos” también forman parte de las labores que hacen los parches de Holocausto Norte.

A nivel interno Fortineras y Futboleras realizan actividades a través de alianzas con colectivos feministas de la ciudad, hacen círculos de mujeres, crean espacios para acercar y apoyar a las mujeres, adelantan procesos de formación feminista, integraciones, foros, talleres, etc. Todo esto sin alejarse de su pasión en común: el fútbol; así, con el ánimo de mantener una disciplina sobre el conocimiento del equipo de fútbol, semestralmente se realizan exámenes acerca la nómina del equipo para medir los conocimientos del parche en cuando a fútbol.

Fútbol y feminismo se complementan

En ocasiones resulta casi imperceptible la forma cómo el machismo fomenta la violencia contra la mujer, pero allí está; colándose poco a poco durante siglos de historia patriarcal, se ha implantado entre las mentes de esta sociedad y ha aprovechado escenarios tan movidos por las emociones como lo es el fútbol para minimizar y atacar a la mujer.

Es por esto que, con el ánimo de hacer escuchar más fuertemente sus voces e incentivar la sororidad y convivencia sana en la barra, estos dos parches crearon la campaña Marzo Antimachista. Durante el mes de marzo realizaron actividades dentro y fuera del Estadio para ganarle terreno a las actitudes violentas que hay, en ocasiones, incluso entre las mismas compañeras: «nosotras notábamos que entre las chicas de la barra había mucha agresividad, entonces esa preocupación nos llevó a hacer actividades conjuntas en pro de las mujeres» afirma Juliana Toro.

El pasado 7 de marzo, en la víspera de la conmemoración del día internacional de la mujer, Futboleras y Fortineras aprovecharon el partido del Once Caldas frente al América de Cali para lanzar un mensaje en contra de la violencia de la que ha sido víctima la mujer en el ambiente barrista. Las chicas de estos parches alzaron pequeños letreros con los nombres de mujeres que han salido heridas o han muerto cuando apoyaban a sus equipos.

«Queríamos hacerles un homenaje, algo simbólico, para saber que las mujeres también mueren por esto, también han sufrido de accidentes graves, incluso, también han muerto en el ambiente de las barras.»

De esta forma, las integrantes de esta barra aportan, no solo desde la asistencia a la tribuna y el apoyo a su equipo de fútbol, sino también, a través de la realización de actividades que tienen como eje el feminismo, a la apropiación de espacios tradicionalmente masculinizados, y de esta forma, a la equidad de género.

Los invitamos a leer la edición número 14 de la Revista Tribuna Cultural «Una mirada al fútbol femenino en colombia»