Texto por: Valentina Santos
Fotos: Andres C. Valencia y Cortesía de Fundación Polari

Fundación Polari nacíó en el 2019 con el fin de crear un espacio que ayudara proteger y defender a la población LGBT+, y para apoyar a las personas que viven con VIH. En este momento la fundación está conformada por quince personas de las cuales hacen parte sociólogos, psicólogos, activistas, abogados, entre otros.

El nombre «Polari» hace referencia a un lenguaje o tipo de seña que utilizaban las personas LGBT+ del Reino Unido en el tiempo donde estaba la prohibición, para poder reconocerse entre ellos sin temor a ser sancionados por su orientación sexual

«Yo siempre me había imaginado un espacio donde pudiera crear en conjunto con muchas otras personas un sueño en el cual se pudiera ver la diversidad desde una perspectiva feminista, pues siempre he creído que las organizaciones LGBT+ la mayoría de veces son manejadas con una visión masculina», expresa Alejandra Cardenas Quintero, presidenta de la fundación.

Esta fundación hace foros, talleres y cursos para colegios, scouts, sobre todo en población joven, siendo este un espacio para el activismo, la educación y la enseñanza, para entender qué es la discriminación y la diversidad. También hace incidencia política tanto en las mesas LGBT+ departamentales como en las municipales; trata, desde la institucionalidad, lograr acuerdos y alianzas para la protección y una mejor calidad de vida para la población.

«Fundación Polari es una familia, tratamos de que no sea algo completamente vertical, sino que las decisiones y los proyectos se hagan de manera conjunta, en donde podamos hacer un espacio de protección y seguro para todos».

Según Alejandra Cárdenas, en la cuarentena se ha generado más discriminación y violencia para las personas trans y no binarias o Queer, que restringen sus derechos poniéndoles en una situación de mayor vulnerabilidad de la que ya están. Ejemplo de esto son las normas de pico y género que se dieron en Bogotá y que pensaban instaurar en Manizales; sin embargo, debido a la cohesión de todas las organizaciones sociales LGBT+ y también de personas externas que no estaban de acuerdo, no se implementó.

Según la reciente encuesta de The Williams Institute, en Colombia 47% de las personas transgénero han sido amenazadas con violencia en algún momento de sus vidas y un 31% han intentado suicidarse al menos en una ocasión. Además, la encuesta arrojó que el 29% de las personas trans han sido víctimas de abuso verbal, y un 24% de abuso físico por parte de la Policía.

Frente a la emergencia a causa de la pandemia, la fundación ha realizado algunos foros virtuales, en los que han tocado temas como situaciones de violencia en tiempos de confinamiento. Además, la psicóloga de Polari dio algunos consejos para estos casos y rutas para poder denunciar la violencia.

Este año, Fondo Lunaria, un fondo feminista que ayuda a la protección de los derechos de la diversidad o los derechos de las mujeres, realizó una convocatoria en la cual participaron 226 propuestas de proyectos. Entre los 10 finalistas quedó Polari con su proyecto de una escuela de padres «A mis hijxs los educo yo pero en inclusión».

Escuela de Padres

La escuela padres será un curso gratuito y virtual para todos los padres y madres en el mes de julio. Contará con seis módulos sobre temas como la orientación sexual, identidad de género, salud y placer sexual, violencia y estereotipos de género, feminismo y protección jurídica de la diversidad.

Alejandra Cárdenas afirma que el objetivo principal de la escuela de padres es atacar los discursos o los mitos que se han creado alrededor de la diversidad y de la población LGBT+. «Hemos escuchado muchos mitos, como que las personas con orientación sexual diversa son promiscuas, o son personas que no pueden alcanzar sus sueños, o que no tendrán familia, o que si tienen familia serán disfuncionales, o que las lesbianas fueron violadas desde chiquitas y un montón de discursos que han tenido un mayor auge gracias a los nuevos grupos antiderechos, como grupos fanáticos religiosos y demás, que han hecho que se creen falsedades alrededor de lo que significa la diversidad».

Alejandra menciona que los casos de violencia contra la comunidad LGBT+ aumentan a causa de los discursos fundamentalistas, homofóbicos, conservadores y católicos que existen, incluso en las familias. Asimismo, sostiene que la discriminación que vive la población desde su niñez, adolescencia o incluso en la adultez, se puede evitar si su familia y sus hogares son un lugar seguro y amoroso, y no un lugar violento o discriminatorio. «Lo que queremos con esta escuela de padres es que todos los padres puedan acercarse y aprender y así tener otra visión de lo que es la diversidad».

«La educación es una base muy importante para poder lograr territorios más incluyentes y una armonía entre los hogares y a eso es a lo que le apuntamos como fundación».