La cultura que se gesta en los barrios y corregimientos de Manizales acaba de cruzar una frontera clave. Un proyecto impulsado por la Alcaldía de Manizales, a través de la Secretaría de Cultura y Civismo en articulación con la Secretaría de Planeación, fue seleccionado como uno de los 12 ganadores a nivel mundial en la convocatoria 2024 del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural (FIDC) de la UNESCO. La cifra impresiona: 483 propuestas presentadas desde distintos países y solo una docena elegidas.
El reconocimiento se traduce en algo concreto: 98.500 dólares destinados a la ejecución del proyecto “Potenciando la gestión y la participación cultural a través de las Casas de la Cultura en Manizales, Colombia”. Durante 16 meses —entre noviembre de 2025 y febrero de 2027— la ciudad desarrollará una estrategia que pone el acento en la cultura como práctica viva, territorial y comunitaria.
“Este proyecto busca fortalecer el tejido cultural de la ciudad a partir de un trabajo focalizado con las Casas de la Cultura, la Red de Bibliotecas Públicas y las Industrias Creativas, con un sustento claro en las políticas públicas”, explicó Mauricio López Orozco, jefe de la Unidad de Cultura. “Serán cuatro objetivos financiados por la UNESCO y es clave que la ciudadanía participe cuando se abran las convocatorias”.
El corazón del proyecto está en las 14 Casas de la Cultura, articuladas con 13 bibliotecas satélites y el programa de Industrias Culturales y Creativas. La apuesta no es menor: dinamizar la participación ciudadana, mejorar los procesos de gestión cultural y consolidar un ecosistema más conectado y sostenible, desde los territorios y con las comunidades.
La iniciativa se desarrollará a partir de cuatro líneas de trabajo. La primera profundiza el mapeo cultural que la ciudad adelanta desde 2024 junto a colectivos, artistas y procesos barriales y rurales. Este ejercicio desembocará en una herramienta digital pensada para conocer, planificar y fortalecer los procesos culturales, artísticos y patrimoniales de Manizales, además de estimular la cocreación de iniciativas ciudadanas.
La segunda línea propone un programa de formación en espacios y formatos no convencionales. Allí se abordarán temas como pensamiento estratégico, sostenibilidad, diversidad y gestión de las artes. A lo largo del proceso, 38 líderes culturales de comunas y corregimientos serán formados como agentes de transformación en sus territorios.
El tercer componente apunta a una necesidad recurrente del sector: el fortalecimiento en comunicación, mercadeo y comercialización. A través de procesos formativos y herramientas prácticas, los agentes culturales podrán mejorar la visibilidad y sostenibilidad de sus proyectos.
Finalmente, el proyecto busca que sus resultados no se diluyan con el tiempo. Para ello, se articulará con las políticas públicas de cultura y del libro y se pondrá en marcha una red interinstitucional de aliados, con actores locales, regionales, nacionales e internacionales.
Entre los resultados proyectados se encuentran la consolidación de una línea base cultural en una plataforma digital, la creación de un Sistema de Información Cultural, la puesta en marcha de un Observatorio de Políticas Culturales, la primera edición de un Mercado Cultural, Artístico y Comunitario y la creación de un Banco de Proyectos Culturales para cada comuna y corregimiento.
El proyecto se ejecutará entre 2025 y 2027 bajo un enfoque multisectorial, articulando dependencias municipales como Mujer y Equidad de Género, Discapacidad e Infancia, Adolescencia y Juventud, además de actores del sector empresarial, académico y de la sociedad civil. La Oficina Regional Multisectorial de la UNESCO para América Central y Colombia acompañará el proceso.
Más allá del reconocimiento internacional, el anuncio confirma algo que en Manizales se viene construyendo hace años: la cultura no es solo programación ni agenda, es gestión, participación y tejido social. Y esta vez, ese trabajo de base encontró eco en el escenario global.
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