Dos propuestas, una invitación a pensar sobre la existencia humana y otra a reírse de la pasión por hacer teatro, marcaron la jornada del viernes en el 58° Festival Internacional de Teatro de Manizales.
El teatro volvió a reunir distintas miradas sobre la vida, las emociones y la condición humana en una nueva jornada del Festival Internacional de Teatro de Manizales, que este año avanza en su 58° edición.
El viernes, segundo día de octubre, dos propuestas con lenguajes y búsquedas diferentes llevaron al público por caminos que fueron desde la reflexión filosófica hasta el humor, la espontaneidad y la irreverencia.
En el Teatro El Galpón, el actor español Santiago Sánchez convirtió ¿De dónde venimos?, de la compañía L’Om Imprebís, en un encuentro íntimo con los espectadores. Entre risas, abrazos y una conversación que rompió las distancias entre el escenario y el auditorio, transcurrió más de una hora de pensamientos, metáforas, citas y preguntas sobre la existencia, en una experiencia que invitó a detenerse y mirar la vida desde otras perspectivas.
La jornada también tuvo espacio para una propuesta que encontró en el propio teatro su razón de ser. Agotados, de Círcula Colectivo y Yellow Factory, llegó al Teatro de Confa con una puesta en escena fresca, arriesgada y por momentos novedosa, en la que el humor y la complicidad de sus intérpretes conectaron con los asistentes.
Dos maneras de entender el encuentro teatral que hicieron parte de la programación del viernes, la antepenúltima jornada de esta edición, cuando las calles también sumaran sus propias historias.
¿De dónde venimos?: una conversación sobre la vida desde el escenario
L’Om Imprebís | Teatro El Galpón
¿De dónde venimos?, ¿qué somos?, ¿adónde vamos? A partir de estas preguntas, Santiago Sánchez construyó un encuentro que trascendió la representación convencional. La obra, creada por Sánchez y Hassane Kouyaté, propone un recorrido por las palabras de escritores, pensadores y artistas como Eduardo Galeano, Pepe Mujica, Joan Manuel Serrat, Miguel de Cervantes, Federico García Lorca y Antón Chéjov, entre otros, para abordar asuntos como la paz, el poder, la economía, la naturaleza y los momentos esenciales de la vida.
La propuesta encontró en la cercanía de Sánchez con el público uno de sus principales recursos. Empujado por la intimidad que trnsmite el escenario de El Galpón, el actor transitó entre la interpretación, el movimiento corporal, el mimo y el trabajo vocal, acompañado por la música en directo de Víctor Lucas. Más que presentar una sucesión de textos, la puesta en escena dio forma a una memoria colectiva en la que las palabras y las experiencias personales se encontraron para abrir nuevas preguntas, a las cuales el auditorio buscó respuestas, presentó opciones y se pensó a sí mismo.
Para Sánchez, el teatro es un espacio donde la sociedad puede mirarse a los ojos y construir momentos de humanidad. Esa intención atravesó la presentación en Manizales: “compartir un instante de encuentro y placer, recuperar palabras que siguen teniendo vigencia y reconocer en el arte una oportunidad para pensar en aquello que condiciona nuestras decisiones y nuestra manera de habitar el mundo”.
- La voz del espectador:
“La obra nos invita a volver a nosotros. Es una invitación también a que los espectadores puedan llevar estas reflexiones a su vida cotidiana”:
Daniela Ospina – Estudiante.
“Una simple pregunta se vuelve tan trascendental que no le encontramos respuesta. Mi amor por el teatro viene desde el año pasado, una obra me conmovió y ahora me propuse a venir más seguido”:
Juan Pablo Castaño – Publicista.
Agotados: el amor por el teatro llevado hasta el límite
Círcula Colectivo y Yellow Factory | Teatro de Confa
El Festival Internacional de Teatro de Manizales también tuvo una propuesta que encontró en el humor y la complicidad su manera de hablar del oficio teatral. Agotados, dirigida y escrita por Juan Bilis, natural de Manizales, reunió en escena a Emmanuel Restrepo y Alejandra Chamorro, dos intérpretes que cada noche se encuentran para dar vida a una serie de historias cortas, ácidas, cínicas, burlonas y, en algunos momentos, también tiernas y espirituales.
La obra puso el foco en la pasión de hacer teatro y en la obsesión de quienes encuentran en el escenario una razón para insistir, incluso cuando el cansancio parece imponerse. Con una apuesta espontánea y desenfadada, los actores jugaron con los límites de la representación y con la relación que se establece entre quienes actúan y quienes observan, mientras el público de Confa acompañó la función entre risas y complicidad.
Para Emmanuel Restrepo, el montaje es, precisamente, una declaración de amor por este oficio y por la posibilidad de seguir haciéndolo pese al desgaste que implica. “Una obra que habla sobre el teatro, del amor por hacer teatro y agotarse hasta el cansancio de hacer esto. En nuestro caso, a pesar de estar cansados, queremos seguir haciéndolo”, expresó el actor. Una idea que resume el espíritu de una propuesta que se ríe de sus propias obsesiones y encuentra en el agotamiento una razón más para volver al escenario.
- La voz del espectador:
“La obra me dejo una conexión muy linda con lo que tiene que ver con la expresión de nuestro sentir con el arte. Es una transformación lo que vivimos en cada obra de teatro”:
Lola Gómez – Comunicadora.
“Fue una obra muy divertida. Usan mucho la interacción con el público todo el tiempo. A quienes no han venido, que aprovechen estos últimos días”:
Allison Moreno – Estudiante.
Always Drinking ‘compró’ la calle
Las calles de Manizales una vez más se llenaron de color, comparsa y alegría. La jornada tuvo como protagonista a Always Drinking Marching Band, compañía fundada en Barcelona en 1997, que combinó música, teatro y circo en una propuesta marcada por el humor, la espontaneidad y la transgresión estilística.
Inspirada en las fanfarrias francesas, la agrupación convierte sus presentaciones en experiencias itinerantes que rompen con la relación tradicional entre artistas y espectadores, sorprendieron a propios y visitantes de la capital de Caldas en tres escenarios: la Universidad de Caldas, la Crrera 23 y la Plazoleta de Arquitectura, con la obra La calle es nuestra.
En cada uno de estos espacios se robaron las miradas de miles de personas, quienes disfrutaron al ritmo de la compañía, que dimensionó el recorrido artístico del Festival y sumó música y humor a una programación que, durante el viernes, encontró tanto en las salas como en las calles distintas formas de acercar el teatro a Manizales.
- La voz del espectador:
“Es maravilloso que la ciudad se vuelva a conectar con el teatro. Los que no se han dejado contagiar del bicho del teatro el llamado es a que salgan y se dejen picar”:
Andrea Mantilla – Coordinadora Procaldas.
“Compartimos en familia de este teatro de calle. Me parece excelente. Son espacios que debemos seguir apoyando”:
Ricardo Vélez – Profesional.
En la cita del viernes 2 de octubre también Colombia estuvo presente, esta vez en el parque Ernesto Gutiérrez. Allí Confama, con su obra El corazón de sueño, demostró una vez más que la calle también es el escenario.
¡Es sábado y el teatro sigue vivo!
Le puede interesar:



















