Texto por: Andrés Felipe Rivera Motato
Fotos por: Cortesía CiMa
Manizales ya vive la décima edición del Festival Internacional de Música CiMa –Ciudad de Manizales–, uno de los encuentros musicales y académicos más importantes del país. Desde el 25 y hasta el 30 de agosto, la ciudad acoge una agenda que incluye conciertos en distintos escenarios, foros académicos, clases magistrales y actividades con entrada libre, gracias al apoyo de la Alcaldía de Manizales a través de la Secretaría de Cultura y Civismo.
La programación de esta semana reúne artistas de Francia, Alemania, Canadá, México, Brasil, China, Chile, Argentina y Colombia. Figuras como Briela Ojeda, Wilfrido Terrazas, Alice Ping Yee Ho, Ricardo Dal Farra, el ensamble francés Minor Sing, Tambor Hembra y la Orquesta Sinfónica de Caldas forman parte de una edición que consolida el carácter internacional del festival.

En entrevista con Revista AlterNativa, Yovanny Betancurt, director del Festival y profesor de la Universidad de Caldas, explicó que “el Festival Internacional de Música CiMa representa para Manizales mucho más que un evento artístico. Se ha convertido en un símbolo de identidad cultural y en una plataforma que proyecta la ciudad hacia el país y el mundo como un referente musical y académico. CiMa es una oportunidad para que Manizales reafirme su vocación como ciudad universitaria y cultural, en la que la música no solo se disfruta como espectáculo, sino que también se entiende como un proceso de formación, investigación y construcción de comunidad. Además, el festival posiciona a la ciudad como un territorio de encuentro entre lo local y lo global, donde convergen músicas, saberes y tradiciones de diversos lugares del mundo”.
Betancurt agregó que CiMa aporta a la escena cultural de Manizales en distintos niveles: “diversificación de la oferta artística, con conciertos que abarcan desde música clásica y contemporánea hasta músicas urbanas, tradicionales y de otras culturas del mundo. Proyección académica, gracias al foro académico, las clases magistrales, talleres y paneles, que generan espacios de reflexión y aprendizaje para estudiantes, docentes y músicos de la región. Inclusión social, con iniciativas como Mujeres en la CiMa, CiMa en tu Barrio y CiMa en Región, que llevan la música a casas de cultura y municipios cercanos, logrando democratizar el acceso a experiencias culturales de calidad. Y visibilidad internacional, al traer artistas y académicos de distintos continentes, Manizales se proyecta como una ciudad conectada globalmente, fortaleciendo su imagen y su atractivo cultural”.
En cuanto a la visión del festival, Betancurt recordó: “en sus inicios, en 2016, CiMa fue visionado como un espacio académico y artístico progresista, que articulara las actividades musicales del Departamento de Música de la Universidad de Caldas con la vida cultural de la ciudad. El propósito era visibilizar los procesos formativos, promover el intercambio internacional y ofrecer a los estudiantes y al público de Manizales un acceso directo a músicos, repertorios y debates contemporáneos”.
El director precisó que “hoy, en su décima edición, el Festival ha alcanzado un punto de consolidación. La programación de 2025 —con 24 conciertos, 17 conferencias, 20 clases magistrales, un foro académico, un foro de industrias musicales y actividades en barrios y municipios— demuestra que CiMa ya no es solo un proyecto universitario, sino un evento de ciudad y región con impacto nacional e internacional”.
De cara al futuro, la apuesta es ambiciosa. “El sueño es que CiMa se consolide como un festival referente de América Latina, con mayor capacidad de circulación internacional, más alianzas estratégicas con universidades y entidades culturales del mundo y con un impacto aún más profundo en las comunidades locales. La visión es que CiMa continúe siendo un festival que forma, inspira y transforma, proyectando a Manizales como una ciudad que vibra con la música y el conocimiento”, concluyó Betancurt.
La semana culminará con el tradicional CiMa al Parque, un concierto al aire libre que reunirá a Briela Ojeda, Tambor Hembra, Laura Vargas, la Big Band Caribeña, The Breakfast Club y ensambles de metales, tubas y eufonios. El cierre, como en cada edición, buscará congregar a las familias en torno a la música y despedir un festival que ya hace parte del ADN cultural de Manizales.
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