Dos movilizaciones recorrieron la ciudad el 14 de octubre. Docentes, estudiantes y organizaciones sociales reclamaron atención médica, financiación educativa, recursos para la reconstrucción y protección ambiental.
Texto por: Andrés F. Rivera Motato – Fotos por: Andrés C. Valencia Chica
La avenida Santander recibió dos marchas en sentidos contrarios. Por la mañana, los docentes caminaron desde el Parque de la Mujer hacia el centro. Por la tarde, otra movilización salió del centro rumbo a El Cable. El clima permitió ambos recorridos y los participantes llevaron sus reclamos en una jornada tranquila. Manizales se sumó así a las protestas nacionales contra el Gobierno de Abelardo de la Espriella.
Educadores Unidos de Caldas, Educal, convocó la primera concentración a las nueve de la mañana. El sindicato reunió al magisterio alrededor de una agenda que conecta las condiciones de trabajo de los profesores con el funcionamiento de los colegios: atención en salud, defensa de la educación pública y recuperación de las escuelas afectadas por el terremoto.
La salud ocupó un lugar central. Durante el recorrido por la Santander, los docentes cuestionaron las condiciones del sistema que atiende al magisterio. Se reportaron cerca de 3.200 profesores en la movilización de la ciudad.
Ese reclamo forma parte de las exigencias nacionales de Fecode frente al Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio, Fomag. El sindicato denuncia retrasos en pagos a prestadores médicos y en el reconocimiento de prestaciones. Pide a Fiduprevisora resolver las dificultades administrativas y garantizar la atención de docentes y familias. La demanda apunta a un servicio que debe funcionar cuando sus afiliados lo necesitan.
La discusión educativa también pasa por el destino de los recursos públicos. Educal respaldó el rechazo de Fecode a iniciativas que, según el gremio, ampliarían la administración privada de la educación. Los profesores defienden que el Estado financie y administre los colegios públicos.
Entre los puntos, aparecen las concesiones y los bonos escolares. Fecode advierte que estos mecanismos pueden trasladar recursos hacia operadores e instituciones privadas y debilitar la financiación de la red pública. El sindicato salió a presionar decisiones antes de que esos cambios avancen.
A las dos de la tarde, la convocatoria se trasladó a la plazoleta de la Alcaldía. La CUT y organizaciones sociales, estudiantiles, ambientales y campesinas habían programado actividades culturales antes del recorrido hacia el sector universitario. La marcha reunió una agenda, que incluyó la defensa de las reformas sociales, la soberanía y la paz.
En las consignas aparecieron preocupaciones propias del territorio, la biodiversidad, el rechazo al fracking y a proyectos de geotermia en el Parque Nacional Natural Los Nevados. Los participantes también exigieron recursos para la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto. Las montañas y los daños del sismo tuvieron un lugar en la protesta junto a las demandas educativas.
La jornada ocurrió, además, un día después de que el Gobierno expidiera el Decreto 1525 sobre intervención policial en manifestaciones. Estas nuevas reglas permiten intervenciones que afectan a quienes marchan sin agredir. Esa controversia acompañó la movilización nacional y las exigencias de garantías para protestar.
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